Una startup británica de tecnología musical acordó una inversión de alrededor de 20 millones de dólares para un proyecto con el que aspira a recrear conciertos mediante la creación de avatares digitales de músicos famosos, vivos o muertos. La firma Unit1, fundada el año pasado por Barney Wragg, recibirá financiación de un grupo en el que se cuenta la tecnológica Balderton Capital –a través de su socio Daniel Waterhouse, quien realizó inversiones tempranas en Spotify–.

La compañía planea organizar conciertos protagonizados por avatares digitales “hiperrealistas” de artistas vivos que ya no realizan giras, y también recrear actuaciones de músicos fallecidos. Para este último caso, desarrollará los avatares combinando material de archivo con la contratación de actores y músicos que se asemejen físicamente a la estrella desaparecida o que emulen su estilo interpretativo, para luego fusionar todas las imágenes.

El creador de Unit1 fue director ejecutivo del grupo de entretenimiento del compositor y realizador Andrew Lloyd Webber, responsable de musicales como “Cats” y “Evita”.

La firma ya puso a prueba su tecnología con la cantautora y música escocesa KT Tunstall, quien trabajó con Wragg durante su etapa en la compañía discográfica EMI. En la prueba piloto se usaron cámaras de captura de movimiento para grabar a Tunstall en un estudio de Londres mientras recreaba una actuación de hace dos décadas en el programa “Later… with Jools Holland”, utilizando el avatar para actualizar sus rasgos a su apariencia actual.

 La firma ya puso a prueba su tecnología con la cantautora y música escocesa KT Tunstall.

El uso de avatares digitales es un recurso que lleva tiempo siendo utilizado en la industria musical. Un ejemplo de esto fue la proyección holográfica del fallecido rapero Tupac Shakur en 2012, para simular su actuación junto a Snoop Dogg y Dr. Dre en el festival de Coachella.

El concepto alcanzó un éxito masivo con el lanzamiento en 2022 de “Abba Voyage”, un lucrativo concierto virtual protagonizado por avatares del grupo pop sueco, que se celebra en un recinto construido específicamente para este fin en el este de Londres.

Uno de los objetivos de Unit1 es ofrecer una versión de esta experiencia con costes de producción más bajos, facilitando a artistas, recintos, titulares de derechos y promotores el acceso a espectáculos digitales sin necesidad de contar con un espacio dedicado. Esta configuración también implica que, en teoría, un mismo espectáculo podría realizar giras simultáneas en varios países.

La empresa usará los nuevos fondos para actividades de investigación y desarrollo y también para asegurar la propiedad intelectual y cerrar acuerdos de licencia con artistas y sus patrimonios.

 El equipo de Unit1.

“Para el espectador presente en la sala, la transición entre el entorno digital y el físico es imperceptible, lo que le permite sumergirse en la experiencia”, declaró Wragg a The Guardian, y añadió: “Es como teletransportar al espectador a un momento y un lugar determinados”.

Este proyecto ha generado críticas por parte de algunos seguidores de músicos fallecidos, quienes han cuestionado la utilización de tecnología para recrear conciertos de sus artistas preferidos. A principios de este año, un plan para crear un avatar a tamaño real impulsado por inteligencia artificial del difunto líder de Black Sabbath, Ozzy Osbourne, fue criticado por algunos fans, quienes lo consideraron irrespetuoso y de mal gusto.

Wragg señaló que, en la mayoría de los casos, la startup trabaja con los familiares responsables de los legados artísticos para crear producciones que estén bien documentadas. “Somos conscientes de la importancia de no caer en el mal gusto”, afirmó.

Aunque evitó hacer mención de los conciertos clásicos que podrían recrear en Unit1, anteriormente había expresado su deseo de haber presenciado actuaciones célebres como la de Queen en el Live Aid, las de los Beatles en el Cavern Club y la de Jimi Hendrix en Woodstock.

A Balderton –que también ha respaldado a la empresa de derechos musicales Kobalt y a la fintech Revolut– se unieron en esta ronda de financiación sus inversores actuales, entre ellos la firma de capital de riesgo Mercuri y Paul McGuinness, el ejecutivo musical irlandés que representó a U2 desde finales de los años setenta hasta 2013.