La reciente implementación del trámite 100% digital para registrar o cancelar una unión convivencial en la provincia de Santa Fe puso sobre la mesa el interés de miles de parejas que buscan formalizar su situación convivencial de manera ágil. Sin embargo, más allá de la comodidad de gestionar el trámite desde un teléfono celular o computadora, surgen dudas sobre el verdadero valor jurídico que tiene esta inscripción.
En diálogo con Radio 2, el abogado y mediador Sebastián Darrichón aclaró que la registración online no "crea" la pareja en sí, sino que le otorga publicidad y fuerza probatoria frente a terceros. "Es una registración a los fines estrictamente probatorios que se utiliza, generalmente, para afiliar a la pareja a la obra social o para acceder a beneficios previsionales. Es una figura de planificación familiar muy distinta al matrimonio", explicó el especialista.
Para poder solicitar la inscripción digital —que exige dos años de convivencia previa comprobable y ser mayor de edad—, la plataforma de la provincia solicita la carga de documentación y fija una audiencia por videollamada. En ese encuentro virtual, ambos integrantes deben validar su identidad mostrando el DNI físico en cámara y prestando consentimiento expreso antes de firmar de forma digital.
Un punto clave remarcado por Darrichón es que la vía virtual agiliza gestiones que antes requerían acudir a la Justicia. "Con esto se ahorra tiempo, dinero y se evita involucrar a testigos en un trámite judicial de 'sumaria información' para demostrar que dos personas viven juntas", indicó.
Asimismo, en los pueblos del interior santafesino, la medida viene a suplir la vacancia de jueces comunitarios y la baja frecuencia de atención presencial.
Impedimentos legales y el control contra el fraude
No cualquiera puede registrar una unión convivencial por el solo hecho de completar el formulario en la web. La plataforma cruza datos y existen impedimentos estrictos: no se puede inscribir la pareja si alguno de los dos continúa casado sin el divorcio asentado en el Registro Civil, o si figura con otra unión convivencial previa vigente.
Por otra parte, la agilidad del sistema no exime de controles. Frente a casos de personas que intentan simular uniones a último momento con adultos mayores o enfermos para cobrar jubilaciones o pensiones, las cajas previsionales mantienen investigaciones activas.
"El consentimiento debe ser expreso. Si alguien tiene un impedimento de salud grave que le impide manifestar su voluntad en la pantalla, deberá recurrir a la vía judicial. El Estado investiga estas situaciones para evitar fraudes", advirtió el mediador.
¿Cómo se rompe el vínculo?
A diferencia del matrimonio —que requiere un proceso de divorcio y la intervención de abogados—, la disolución de la unión convivencial sigue la misma lógica simplificada que su apertura.
Mientras que para dar de alta la unión es indispensable el acuerdo de ambas partes, para disolverla alcanza con la decisión de uno solo. Quien desee dar de baja el registro puede solicitar el cese unilateral a través de la misma plataforma web, donde se notifica la revocación y se asienta el fin del trámite.