Estos últimos días la Sagrada Familia de Barcelona sufrió importantes cambios y el skyline de la ciudad da cuenta de ello. Este miércoles colocaron el cuatro brazo horizontal de la cruz de la torre de Jesucristo, que una vez completada, será la más alta de todas. Está previsto que esté terminada para el 10 de junio cuando se cumplen 100 años de la muerte de su arquitecto, Antoni Gaudí.

Según informaron desde el sitio oficial de la basílica, este miércoles instalaron el cuarto brazo horizontal de la cruz, después de que hace unos días colocaran el tercer brazo y hace unas semanas, el brazo inferior, el núcleo y los brazos horizontales de los lados del Nacimiento y de la Pasión.

Los brazos siguen la geometría de doble giro que Gaudí dio a las columnas y a las cruces de la Sagrada Familia. Presentan una forma cuadrada en el extremo exterior y octogonal en el extremo interior, que conecta con el núcleo. Cada pieza tiene un peso aproximado de 12,8 toneladas y mide 4,40 m x 4,50 m x 4,50 m. Una vez terminada, la cruz tendrá 17 metros de altura, aproximadamente un edificio de cinco pisos, y una anchura de 13,5 metros.

Como indican los Àlbums de Temple, Gaudí quería que la cruz brillara de día y diera luz de noche. Por ello se han utilizado la cerámica blanca esmaltada y el vidrio, dos materiales que son resplandecientes y que al mismo tiempo resisten la exposición atmosférica, y está previsto instalar en las torres de los Evangelistas y los apóstoles unos focos de luz que iluminarán el terminal. En el interior de la cruz se colocará la escultura del Agnus Dei, obra del artista italiano Andrea Mastrovito, siguiendo el proyecto original de Gaudí.