La línea entre la diversión y el temor se difuminó recientemente en un restaurante de California, Estados Unidos. donde un robot bailarín pasó de ser un animador a un “mozo descontrolado”. El incidente, capturado en un video que se volvió viral en X, muestra al robot humanoide asignado para entretener a los comensales del restaurante Haidilao en San José, que en un giro inesperado, comenzó a destruir la vajilla y a lanzar objetos por los aires.

El clip, que erróneamente se había atribuido a China, inicia con el robot moviéndose al ritmo de la música, ataviado con un delantal naranja que irónicamente leía "Estoy bien". Sin embargo, la situación escaló rápidamente cuando la máquina trituradora empezó a volcar platos y a dispersar palillos, una escena que algunos compararon con los prototipos fallidos de la policía automatizada de Robocop 2, según publicó el medio estadounidense New York Post.

La situación llevó a los mozos a intervenir, agarrando al robot por el cuello y arrastrándolo fuera de la sala, mientras este continuaba con sus movimientos erráticos.

Las reacciones en línea no se hicieron esperar. Mientras algunos se lo tomaron con humor, bromeando que el robot se había "liberado de la matriz" o que era el resultado de no "pagarles lo suficiente a los robots", otros manifestaron una preocupación más profunda. Un crítico advirtió que "la revolución está a punto de comenzar", y otro comentó que "todo es diversión y juegos, hasta que al robot ya no le hace gracia".

El temor más palpable surgió con declaraciones como: "Esto da miedo de verdad. Miren lo mucho que tienen que forcejear tres adultos para conseguir que se congele". La preocupación se extendió a pensar en "la misma pérdida de control en un humanoide de combate/seguridad de más de 100 kg, o en uno que transporte herramientas afiladas en una cocina/fábrica", enfatizando la urgencia de contar con "botones de parada de emergencia" accesibles.

Aunque no se aclaró el destino del autómata bailarín, este no es un incidente aislado. En 2025, un robot humanoide en una fábrica china protagonizó un evento similar, arremetiendo contra sus operarios en lo que pareció sacado de una película de ciencia ficción. Estos incidentes resaltan un momento crucial en el que las máquinas humanoides se están integrando cada vez más en la vida cotidiana, como el robot de servicio "Moya" de DroidUP, con su "piel cálida" y "ojos con cámara", buscando una conexión más "humana" con las personas.