Villa Allende, Córdoba, se convirtió este viernes en la primera ciudad de Argentina en cerrar las calles con portones –de tres metros de alto por seis metros de ancho– durante la noche para combatir la inseguridad. Las obras arrancaron en sectores como Loma Sur y Pan de Azúcar, donde se restringirá la circulación vehicular en determinados horarios. 

Según las autoridades locales, los portones cerrarán totalmente algunas calles, indicadas como las más peligrosas de la ciudad, entre las 22 y las 6. El intendente Pablo Cornet señaló que esta prueba forma parte del Programa Integral de Seguridad Vecinal de la comuna.

También se analiza la incorporación de pasos peatonales con barreras, al estilo de barrio cerrado. La sensación expresada por los vecinos es dispar, ya que hay quienes están de acuerdo y hay otros que insisten con su malestar porque entienden que a los delincuentes no los parará un portón pero que a los ciudadanos les restarán libertad de circulación.

Desde el municipio indicaron que los portones no contarán con apertura individual ni control remoto para vecinos o servicios y que la obra forma parte del "Programa integral de prevención del delito y seguridad vecinal de la ciudad".

Además, este programa incluye la instalación de cámaras en la vía pública y refuerzo de monitoreo y patrullaje, entre otras herramientas de seguridad. Durante el horario nocturno y hasta las 6, las calles permanecerán bloqueadas y el tránsito deberá canalizarse por los accesos habilitados. La inversión municipal total para los portones es de 106 millones de pesos para las 13 unidades, y más de 80 millones de pesos para su instalación.