Una pizzería de Rosario elevó a más de 100 mil pesos sus productos ofrecidos en una de las plataformas más conocidas de envíos como un modo de protesta por el aumento de sus costos y comisiones. La medida llevada adelante por los dueños del local se volvió viral en las redes sociales.

El comercio es un de los que más vendía a través de la plataforma de pedidos, pero todo cambió cuando, de acuerdo a lo que apuntaron sus dueños, la empresa aumentó los costos, comisiones y planteó cambios en las condiciones comerciales.

Ante esta situación, los propietarios decidieron publicar sus productos a precios exorbitantes para desalentar las compras a través de la plataforma y concentrar los pedidos en su propio sistema de delivery. La medida se viralizó luego de un posteo del influencer gastronómico rosarino Nicolás Maggi, que ya supera el medio millón de visualizaciones con numerosos comentarios.

 

Algunas variedades aparecían publicadas a más de 130 mil pesos. Lejos de tratarse de un error, la medida fue una decisión deliberada de la firma rosarina para desalentar las compras a través de la plataforma y redirigir los pedidos hacia su propio sistema de delivery. Según explicaron los dueños del local, la idea era llamar la atención de los usuarios, generar sorpresa y comunicar su salida de la plataforma.

De acuerdo a lo que sostuvieron en apenas un año y medio lograron convertirse en la pizzería rosarina más vendida de la plataforma de envíos de la que hoy reniegan. En paralelo construyeron una comunidad de casi 40 mil seguidores en redes sociales gracias a una estrategia basada en productos originales y una fuerte presencia digital.

Entre los principales reclamos mencionan aumentos unilaterales en los porcentajes destinados a publicidad dentro de la aplicación. De acuerdo con su versión, un esquema de promoción que representaba un 3,2% pasó a ubicarse en torno al 6,2% sin una negociación previa. También aseguran haber sufrido una pérdida de visibilidad dentro de la plataforma y la incorporación de cargos y comisiones adicionales que consideran abusivos.

Otro de los puntos de conflicto tiene que ver con los reclamos realizados por usuarios. Según explican, en algunos casos la plataforma descontaba el valor de pedidos denunciados como no entregados, aun cuando el comercio aseguraba haber cumplido con el envío, trasladando el costo directamente al local gastronómico. A eso se sumaron nuevas comisiones y costos operativos que, afirman, fueron erosionando cada vez más los márgenes del negocio.

El malestar con las plataformas de delivery no es nuevo dentro del sector gastronómico rosarino. Meses atrás, algunas de las hamburgueserías más importantes de la ciudad impulsaron la creación de una cámara empresaria propia y decidieron abandonar en bloque una de las principales aplicaciones para comenzar a operar a través de otra plataforma. La medida estuvo acompañada por fuertes críticas a las comisiones y condiciones comerciales, en una discusión que desde entonces viene creciendo entre distintos rubros de la gastronomía local.