El volcán Kīlauea sigue en intensa actividad; ya marcó el episodio número 43. Las impresionantes columnas de roca fundida, que en las últimas horas alcanzaron los 300 metros de altura desde la boca sur y los 200 metros desde la boca norte, pintan un espectáculo natural llamativo aunque peligroso dentro del Parque Nacional de los Volcanes de Hawái.
Aunque la caída de tefra (fragmentos de roca volcánica) hacia el norte y el este disminuyó significativamente, reportes indican que ceniza fina y cabellos de Pele —hebras delgadas de vidrio volcánico— llegaron hasta Hilo y Hawaiian Paradise Park. Las autoridades instaron a la población a colaborar con la ciencia y la conciencia comunitaria enviando informes de caída de tefra a través de la plataforma https://hawaiiash.science/report_form.
Ante el escenario, el Servicio Meteorológico Nacional emitió una advertencia por caída de ceniza para la región cercana a la cumbre del Kīlauea y un aviso por caída de ceniza para las comunidades orientales. Como medida de precaución, la Agencia de Defensa Civil del condado de Hawái anunció el cierre de la autopista 11 entre los marcadores de milla 24 y 40, debido a las condiciones peligrosas que genera la tefra.
El Parque Nacional de los Volcanes de Hawái también implementó cierres temporales en los alrededores de la cumbre del Kīlauea por los riesgos volcánicos. Sin embargo, los huéspedes de Volcano House y Kilauea Military Camp que ya tenían reservación, tienen permitido el acceso al parque, lo que permite una supervisión constante y una respuesta rápida ante cualquier cambio en la actividad del volcán.