Un feroz incendio desatado este miércoles por la madrugada en barrio Tango, en la zona oeste de Rosario, dejó a una familia sin hogar y afectó el terreno lindero donde funciona un refugio de animales. Las llamas consumieron por completo la humilde vivienda en la que dormían cuatro personas, quienes lograron escapar a tiempo pero perdieron todas sus pertenencias materiales y tuvieron que salir a la calle con lo puesto.

Según describió De 12 a 14 (El Tres) desde el lugar, el foco ígneo comenzó pasadas las 2. En la casa habitaban Emiliano, su pareja, su hijo de dos años y su hermano Martín. El fuego tomó rápidamente la estructura, extendiéndose además hacia la propiedad vecina de Cristian, un hombre reconocido en el barrio por rescatar y alimentar perros callejeros de la zona.

El rápido accionar de Emiliano fue clave para poner a salvo a su familia en medio de la desesperante situación. “Yo me levanto y sentí olor, mucho olor a quemado. Cuando salgo para afuera, ya en la casa estaba todo prendido”, relató el joven sobre el momento en que descubrió que las llamas avanzaban sobre su hogar.

El pánico se apoderó de la escena cuando intentaron ganar la calle. Mientras Emiliano despertaba a su pareja y a su pequeño hijo, su hermano encontró serias dificultades para abandonar el inmueble. “A él cuando quiere salir para afuera se le traba la puerta, no puede salir. Y en ese tirante cuando estaba él por abrir la puerta, se le cae. Decir que no pasó nada, pudo salir él, pudo salir mi señora y mi hijo”, detalló el damnificado, aliviado de que no hubiera heridos.

Solidaridad para volver a empezar

A pesar de haber salvado sus vidas, las pérdidas materiales de la familia fueron totales. Emiliano se sustenta a través de sus labores como changarín en el mercado de Fisherton y ahora necesita asistencia urgente de la comunidad. “Siento un gran dolor en mi corazón porque lo poquito que tenía se me fue todo acá”, lamentó el trabajador, quien agradeció el apoyo inmediato de los vecinos que se acercaron a auxiliarlos en la madrugada.

Para hacer frente a la urgencia, remarcó que precisan indumentaria, calzado y, fundamentalmente, pañales para su hijo. “Tengo el pantalón, medias, el que me prestó un amigo también, unas ojotas, si no andaba descalzo toda la noche”, graficó sobre la precariedad en la que quedaron tras el siniestro.

A pesar del duro revés, el joven se mostró resiliente y con voluntad de reponerse ante la adversidad. “Hay que empezar de vuelta y bueno, ves como mi mamá me decía, siempre hay que levantarse para seguir, si no vivís siempre estancado acá en el mismo lugar”, concluyó.

Para ayudar comunicarse al 3412789618.