La música que suele escucharse en las iglesias está convocando cada vez a más jóvenes. Y en Rosario tiene nombre propio: Vox Cordium. Voz de los corazones, en latín. Detrás del logro están Nicolás y Jimena, la pareja se conoció cuando se fundó el grupo hace cuatro año y ya cumplió su primer año de casados.
Lo que empezó hace cuatro años como la idea de un joven que quería armar un coro para servir a las parroquias que no podían formar uno propio, hoy es una comunidad itinerante que va a donde la llamen. Y en noviembre tendrán su noche más importante: cantarán en la vigilia por la llegada del Papa León XIV a Buenos Aires.
Nicolás, su fundador, todavía no puede creer cómo se dio. "Cuando estaban los rumores de la visita del Papa, yo le mandé un mensaje a un coro amigo de Buenos Aires que generalmente canta en eventos importantes y le dije: cualquier cosa, nosotros estamos disponibles para ir. Jamás me esperaba que nos iban a llamar", contó.
La sorpresa fue total. Buscaban jóvenes para reforzar el coro de la vigilia y en esa charla informal surgió la invitación: "¿No quieren venir ustedes?". Y ahí están, preparándose.
Un coro que nació con amor
Vox Cordium no canta en una sola parroquia. Cada uno de sus integrantes tiene sus actividades pero se juntan en este proyecto para servir donde los necesiten. Y en el origen del coro, nació también una historia de amor.
Jimena era compañera de canto de la hermana de Nicolás. Él la escuchó cantar en un evento, le gustó cómo cantaba y la invitó. Ella aceptó confiada. "Sin saberlo, yo también estaba buscando tener este servicio con la música", recordó.
Entre ensayos, partituras, la búsqueda de un nombre, un logo y los colores que los identifiquen, se enamoraron. Hace un año se casaron y ya cumplieron su primer aniversario. "El nombre lo puse yo", dijo Jimena entre risas. Vox Cordium. La idea que los une: que la música sea belleza para todos, no solo para los que prefieren lo tradicional o lo más nuevo.
De Rosario a Roma
"Cantar en la Catedral de Rosario ya era nuestro sueño más loco. Cantar con el Papa no estaba ni en los sueños más fantásticos", admitió Nicolás.
Sin embargo, la pareja ya tuvo un anticipo de lo que significa cantar para la Iglesia. El año pasado, casi como luna de miel, viajaron a Roma para el Jubileo de Coros y Corales, en pleno Año Jubilar. Allí cantaron y se cruzaron con coros de todo el mundo: "Encontrás a la Iglesia de todo el mundo y todos en la misma sintonía de la música. Tomamos muchas ideas de lo que escuchábamos allá", cuenta Jimena.
¿Qué es la música sacra hoy?
Para Nicolás, la función del coro es muy clara y poética: "Ser como el aceite que se pone en la puerta cuando está trabada. Que esa sea la puerta del corazón. Nosotros aflojamos los corazones para que se abran, pero ahí ya es cuestión del fiel, porque no obligamos a nadie a rezar".
Y aclaró un prejuicio: cuando se habla de música sacra no solo se habla de canto gregoriano o polifonía del siglo XVI. "Hay un género que es el canto popular, que nace de la oración de los fieles, y también es música sacra. Es lo que mayormente cantamos porque es lo que más conocen los fieles", explicó. En cada misa intercalan uno o dos cantos más tradicionales con composiciones nuevas, incluso algunas compuestas por el propio Nico.
El desafío de cantar para el Papa
La preparación es exigente y a distancia. Mientras en Buenos Aires el coro principal ensaya todo junto, el grupo de Rosario estudia por su cuenta: leen partituras, las estudian y se graban para que los directores de Capital los evalúen y vean cómo van evolucionando.
Los nervios ya se sienten. "Con mucha alegría. Va a haber mucha tensión de la misma ansiedad de estar en esa situación. Nos imaginamos una multitud que no vamos a llegar a terminar de ver y mucho espíritu de unión. Al menos entre los jóvenes, estamos todos en esa sintonía de ir con las mismas ganas y el mismo entusiasmo, con el deseo de encontrarnos con el Padre", dijo Jimena.
Cómo colaborar
Como todo lo que hacen, el coro es ad honorem. Lo hacen por vocación de servicio. Pero este viaje tiene un costo real y alto: traslado, hospedaje y comida en Buenos Aires para todos los miembros, muchos de ellos muy jóvenes.
Por eso abrieron una campaña de donaciones. Quienes quieran colaborar con dinero o con "formas creativas de colaborar", como dicen ellos, pueden contactarse directamente a través de su Instagram: @vox.cordium