En su perfil, Telerman se define como jefe de Gobierno Porteño –urgente una actualización– y aclara: “Ahora me encuentro abocado a hacer de Buenos Aires una ciudad a la altura de su pasado y de su futuro. Yo adoro mi ciudad, y quiero que todos los que vivimos en ella se lo demostremos día a día”. Entre otros detalles personales, confiesa su gusto por escritores prestigiosos como Zygmunt Bauman, Roberto Bolaño, Yasunari Kawabata y Foucault, entre otros. La música de los Beatles y Cerati figuran en una larga lista de predilectos.
En cuanto a las fotos, son urbanas pero cálidas y se presentan como un reflejo de su ojo posando en algún breve instante cotidiano. Recomendable, se puede decir.
Así, los ex dirigentes políticos se perfilan para rumbos menos estructurados. Si Néstor Kirchner juega con la idea de instalarse a pasar sus días en un café literario, Telerman se podría dedicar a la fotografía. ¿Qué habría sido del destino de Jorge Obeid si Cristina no le proponía un lugar en el Congreso? ¿Algún otro artista que espera ser descubierto?