Además estas personas también responden menos a los tratamientos contra la enfermedad, hallaron los expertos al realizar una revisión separada de tres mil 98 pacientes.
En estos casos, los tratamientos preventivos e intervenciones terapéuticas tempranas pueden ser mucho más efectivas, recomendaron.
Los científicos aclaran que no existe una explicación precisa sobre el vínculo entre la depresión de larga duración, el maltrato físico o mental o los cambios en el cuerpo en la infancia.
El abuso infantil provoca cambios en el cerebro, el sistema inmunológico, así como en algunas glándulas hormonales que se mantienen presentes en la adultez.
De acuerdo con los especialistas, es probable que ocurra lo que se conoce como cambios epigenéticos en el ADN, que hace referencia a los factores no genéticos que intervienen en la determinación de la ontogenia.
Fuente: Prensa Latina