Se considera al alcohol responsable de un diez por ciento aproximadamente de todos los casos de demencia y el consumo masivo de bebidas alcohólicas aumenta la incidencia de la enfermedad.
"Dados los efectos neurotóxicos del alcohol y el incremento inexorable de su consumo, futuras generaciones pueden ver un incremento desproporcionado de los casos de demencia relacionada con el alcohol", señalan los psiquiatras Gupta y Warner.
Aunque el consumo moderado de alcohol puede tener ciertos efectos positivos, su abuso es muy nocivo ya que eleva la presión sanguínea, aumenta el nivel de grasas nocivas en la sangre y daña el tejido cerebral, añaden ambos psiquiatras.
Fuente: EFE