Se sabía que los ancianos debían estar atentos a los muchachos vestidos con ropas similares a las de los empleados de la empresa de energía y de telefonía para prevenir un engaño que terminara en un robo. Pero lo que no se conocía es que ahora bajo la sotana de un cura también hay estafas puerta a puerta.
Según contó Mariel, al programa Tempranísimo de Radio 2, su abuela resultó asaltada por un hombre vestido de cura que se ofreció para bendecir la casa de la anciana y al final le robó todo el dinero.
"Mi abuela estaba en la puerta de la casa cuando se detuvo un buen auto y un hombre vestido de cura descendió. Le ofreció venderle algunos productos a beneficio de una parroquia y bendecirle la casa", relató la joven en declaraciones radiales. La abuela de Mariel vive en la calle Rubén Darío al 1900 y no es la primera vecina de la zona a la que le pasó esto.
Según contó Mariel, el modo de trabajar de este estafador implica hacer que los abuelos ingresen a la casa y luego confundirlos para poder robarles. "Entró y empezó a recorrer las habitaciones para bendecirlas. Mientras mi abuela se mueve muy despacio él se metió en la habitación y ella se quedó en la cocina. El hombre le sacó toda la plata que ella tenía guardada en la habitación y además le terminó vendiendo unas sábanas", señaló la chica.
El hombre que se hace pasar por párroco esta vez dijo que pertenecía a la Iglesia del Padre Ignacio pero según contaron otros oyentes de Radio 2, también un hombre de similares características se presentó como miembro de la Iglesia de la Virgen Desatanudos y además de bendecir las viviendas ofrecía una rifa para el sorteo de un acolchado.
El hombre vestido de cura tiene entre 40 y 50 años, el cabello corto, tes blanca y circula en un auto metalizado.