Según fuentes del diario El Ciudadano, García arribó al Parque Independencia luego de que el policía de la Seccional 5ta. había sido baleado. Allí comenzó a realizar fotos –96 tomas en total– hasta que llegó el titular de la cartera de seguridad acompañado por el presidente de Newell´s, Guillermo Lorente, para efectuar una recorrida por el club.
Frente al Coloso, varios patrulleros estaban estacionados; no obstante ninguno de ellos intervino cuando, a la salida de Lamberto y Lorente, hombres y mujeres, se acercaron al trabajador de prensa, lo rodearon, insultaron y amenazaron; una mujer le pegó una cachetada y en pocos segundos otros le quitaron la cámara que colgaba de su muñeca.
Una vez que los agresores se alejaron, García encontró el aparato tirado al piso y allí constató que le faltaba la tarjeta de memoria y que todas las imágenes habían sido eliminadas.
Lo sucedido ocurrió en presencia del ministro de Seguridad, del titular del club rojinegro y de los policías que los acompañaban. Sin embargo, ninguno de ellos hizo nada por el reportero ni se comunicó con él desde el evidente episodio; razón por la cual García solcitará una audicencia con Lamberto y presentará formalmente su caso a la fiscal Nora Marull.