Es frecuente escuchar de las generaciones más grandes que “el agua todo lo cura” y esta no es la excepción. El Aguahara es un tratamiento que se practica en el agua y que si bien sus incios son recientes, cuenta con raíces provenientes de conocimientos ancestrales probados repetidamente y perpetuados por su efectividad, como el Janzu, el Watsu y el Waterdance -a su vez basados en el Budismo Zen, el Shiatsu, las artes marciales, entre otras. Estas fuentes sirvieron de inspiración para la gestación de Aguahara, que busca reunir lo mejor de las técnicas y conocimientos previos de una manera holística y libre de dogmatismos, fluyendo en constante transformación.

Esta técnica, que está a la vanguardia, se presenta como un medio para tratar síntomas tanto físicos como psicológicos. Rosario3 fue en busca de profundizar información al respecto y entrevistó a Maximiliano Orieta, que es uno de los aguaharis facilitadores de la ciudad de Rosario.

“A nivel físico, Aguahara tiene un gran valor para el tratamiento de las tensiones y contracturas, los dolores crónicos, la artritis, la mala posición de las vértebras y la fibromialgia, caracterizada fundamentalmente por cansancio, dolor persistente, rigidez de los músculos, tendones y tejido blando circundante”, sostuvo Orieta, quien se encargó de recalcar que “también es una ayuda efectiva para el tratamiento de un amplio rango de otros síntomas psicológicos como dificultades para dormir, rigidez matutina, dolores de cabeza y problemas con el pensamiento y la memoria. Gracias al agua, el cuerpo alcanza un estado de ingravidez que libera a la columna vertebral del peso que usualmente soporta. Este estado conduce, junto con los movimientos y estiramientos realizados durante la sesión, a la relajación total”.

Frente a la pregunta de quiénes pueden practicarla, el aguahari respondió que esta técnica “es propicia para todo el mundo pero está recomendada sobre todo para quienes tienen dolencias físicas como artritis, fibromialgia, osteoporosis, la movilidad reducida, entre otras. Además, es súper recomendable para embarazadas ya que sirve para conectarse con el bebé y para aliviarles el peso”.

La sesión

Las personas se introducen en una pileta cuya temperatura debe estar en los 33º y se trabaja brindando el menor contacto posible para que la persona tenga su propia experiencia con el agua. La experiencia dura alrededor de una hora y puede extenderse más dependiendo de la persona.

“La sesión se realiza involucrando a dos personas: un facilitador entrenado, cuyo rol es activo, pues brinda el movimiento y a la vez un espacio contenido para la otra persona; y el receptor, de rol pasivo y cuya única tarea consiste en soltar, entregándose al agua y al fluir de la sesión”, explicó Maximiliano, destacando que “el resultado de esta visión integradora propia del Aguahara es sinergia pura y una experiencia única, siempre individual, pero atestiguada por muchos como de profunda transformación interior hacia un estado de mayor armonía y fluidez”.

Sin dudas, el agua es un elemento fundamental en esta práctica y su rol protagónico tiene su razón de ser. “El agua, junto con la entrega del receptor en la sesión, ayuda en la disolución del ego, que es la fuente de la mayor parte de nuestro sufrimiento y que obstaculiza la conexión con nuestro ser más profundo y más auténtico. Aguahara es una invitación a volver al silencio de nuestros orígenes y así, una forma de sanación profunda mediante el contacto con nuestro ser interior y su unificación con el elemento primario: el agua, la cual ocupa el mayor porcentaje del cuerpo humano y de nuestro planeta”, concluye Orieta.

Del 12 a 16 de diciembre se realizará un Laboratorio de Aguahara en termas de Victoria del Agua, el cual consistirá en un encuentro para la introducción a la práctica, en donde se trabajará sobre la conciencia y percepción de sistemas somáticos individuales de cada persona así como su relación con el agua.

Maximiliano Orieta / Terapias Intuitivas / (+54) 0341 384-3815 / aguahararosario@gmail.com / https://www.facebook.com/maximiliano.orieta