Alrededor del gobernador electo hubo en la cena de inauguración un verdadero besamanos, por el que desfilaron hombres de negocios interesados en Santa Fe y expectantes sobre lo que puede ser la gestión del socialista. Entre ellos, uno de los más poderosos del país, Enrique Pescarmona.
Pero la presencia política no termina allí. Sorprendió en el camino hacia el hotel Sheraton, donde se realizan las deliberaciones, carteles y pasacalles con la foto de la titular del grupo Pampa Sur, María del Carmen Alarcón, y la leyenda “Pasión por la Argentina”.
Ella dijo que no tuvo nada que ver con la pegatina, que fue idea y obra de representantes de Pampa Sur de Mar del Plata, donde este sector dice tener fuerte presencia.
Alarcón cargó duro en sus declaraciones a la prensa contra el aumento de las retenciones agropecuarias y repitió, palabras más palabras menos, lo mismo que había dicho Binner: “Santa Fe tiene demasiadas dificultades y carencias como para transferir semejante volumen de dinero sin recibir nada a cambio”.
En cuanto a cuál va a ser su papel en el futuro gobierno del ex intendente socialista, la dirigente que supo ser mano derecha de Carlos Reutemann no respondió, aunque sus allegados aseguran que está trabajando en el armado del plan para el Ministerio de la Producción que encabezará Juan José Bertero, aunque su lugar no estaría en la Secretaría de Agricultura, el área en el que más se ha movido, sino “en el de inversiones”.