El delantero colombiano de Rosario Central Yovanny Arrechea no la debe estar pasando bien por estas horas. Y no solo porque el frío polar que convirtió a Rosario en una heladera gigante se ubique en las antípodas del calor de su país natal.

Es que cinco son los futbolistas extranjeros que integran el actual plantel auriazul, cuando por reglamento solo pueden hacerlo cuatro; por lo tanto, en la nómina que la secretaría de la entidad de Arroyito debe remitir a la AFA antes del inicio del Apertura no habrá lugar para uno de ellos, y quien parece tener en su mano todos los boletos para quedarse afuera es él, justamente Yovanny Arrechea.

En las últimas horas trascendió que Carlos Ischia no habría quedado muy conforme con su rendimiento en el pasado campeonato y le habría entregado a la directiva su aval para que fuera negociado a otra institución; pero por lo que el delantero cafetero declaró este miércoles tras el entrenamiento del equipo, nadie aun se contactó con él para comunicarle la determinación del entrenador.

“Conmigo nadie habló sobre ese tema”, inició la charla con la prensa el moreno. “Yo sigo trabajando igual que mis compañeros, con la misma motivación de siempre. Lo que sí espero es que tomen una resolución lo más pronto posible”.

Y parece que la determinación ya está tomada. Aquí va un dato sintomático: en la distribución de los números que llevará en su espalda cada uno de los jugadores de Central durante la inminente competencia, a Yovanny Arrechea le asignaron el… no le asignaron ninguno. “La verdad, de eso me entero por ustedes” dijo ante la consulta de un cronista. “Me molestaría si fuera así, porque esas cuestiones deben manejarse con mucho respeto. Preferiría que se acercaran a mi, y que yo pudiera enterarme primero” señaló.

En relación a un posible traspaso a Talleres de Córdoba, el colombiano negó cualquier contacto con esa institución: “Lo vi en los diarios, pero no tuvo la oportunidad de hablar con nadie de ese club. Si acá no puedo seguir y está la posibilidad, la analizaré”. A continuación, dejó en claro cuál es su intención: “Yo quiero seguir en Central. Hay un buen grupo, se formó un buen equipo… sé que es difícil que pueda quedarme, pero prefiero aprovechar esta oportunidad por lo que es el club y el fútbol argentino. Prefiero respetar el contrato hasta diciembre” sentenció Arrechea. Y se fue, cerrándose la campera hasta la boca en la gélida tarde rosarina.