Cara a cara en la Casa Rosada. El presidente Néstor Kirchner y el gobernador electo de Santa Fe Hermes Binner se reunieron durante 45 minutos este martes a la noche para hablar de diversos temas vinculados a la futura gestión del socialista y sobre todo a la transición hasta el 10 de diciembre.

Tras el encuentro, que finalizó pasadas las 20.30, el socialista dijo que el clima en que se desarrolló fue “agradable” y aseguró “nunca hemos tenido ninguna traba, al contrario, siempre tuvimos buen diálogo con el gobierno nacional”.

Además, señaló en conferencia de prensa que “hay muchas obras comprometidas para Santa Fe que vemos con agrado que se puedan concretar” sobre todo las relacionadas a “hospitales y escuelas que seguramente se inaugurarán en los próximos días”.

Luego, ante la pregunta de los periodistas sobre si consiguió un “respaldo” no sólo de esta gestión sino de lo que podría ser la próxima (de Cristina Fernández de Kirchner), recalcó la buena relación que mantiene con el presidente y confió que “seguramente ese buen diálogo se va a tener a partir del 10 de diciembre”.

Declaración que de alguna forma da por descontado el triunfo de Cristina en octubre, lo que sin duda no le habrá generado ninguna alegría al senador nacional del PS Ruben Giustiniani, compañero de fórmula de Elisa Carrió por la opositora Coalición Cívica.

Del encuentro participaron también la vicegobernadora electa, Griselda Tessio, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y el segundo de esa cartera, el también socialista Jorge Rivas (quien es una de las cabezas del Socialismo pro kirchnerista opuesto a Giustiniani).