Aunque son tan viejos como la humanidad los ritos de cambio de año nunca pierden vigencia. A pesar de los años se mantienen y se reeditan para marcar una ruptura con el pasado y el comienzo de un tiempo diferente.
Buena suerte: rituales para no olvidarse de cumplir en la noche del 31
Aunque son tan viejos como la humanidad los ritos de cambio de año nunca pierden vigencia. Usar algo nuevo, ponerse una bombacha rosa regalada en Navidad o comer 12 uvas, una por cada mes del año, son algunos de las ceremonias que sobreviven para atraer a un año mejor
En pleno siglo XXI, esas costumbres siguen en pie. Cada cultura tiene las suyas, pero en tiempo de la globalización, muchas de ellas se extienden y prenden adeptos en el mundo entero. Usar algo nuevo, ponerse una bombacha rosa regalada en Navidad o comer 12 uvas, una por cada mes del año, son algunos de los viejos rituales que sobreviven como conjuros para atraer a un año mejor.
Es más, aunque algunas de las ceremonias parecen naturales y ya se hacen casi por inercia, todas están ancladas en alguna vieja tradición, que las hace perdura en el tiempo.
El brindis
No hay familia que no reciba el Año Nuevo con un brindis, justo a las 12, o con alguna tradición que heredó de sus antepasados. Todas las civilizaciones tuvieron sus ritos al terminar un ciclo y comenzar otro. En el Imperio Romano, por ejemplo, enero estaba dedicado al dios bifronte Janus, que mira hacia adelante y hacia atrás, al año que viene y al que se va. Está representado con dos rostros, uno barbudo y viejo, y el otro, joven.
Los romanos celebraban esta especie de antecedente remoto del Año Nuevo con una comida, a la que invitaban a sus amigos e intercambiaban miel con dátiles e higos, “para que pase el sabor de los malos recuerdos y el año comience con dulces experiencias”.
Esta vieja costumbre romana fue poco a poco introduciéndose en Europa, aunque cambiaban los elementos. Así se suplantaron los dátiles por las lentejas, y mucho más adelante, se impusieron las uvas.
En Argentina, el brindis no debe hacerse antes de las doce y, a la hora de chocar las copas, hay que mirarse a los ojos.
Fuegos artificiales
Provienen de los chinos, sus creadores. Se utilizan para alejar los malos espíritus, procurando la llegada de un año benigno. Además, en muchas culturas antiguas, el fuego proviene del sol y está relacionado con el sacrificio.
Las doce uvas
Doce fueron los discípulos de Jesús y los que se sentaron a la mesa en la última cena. Doce son los meses del año. La uva tiene un doble significado, de sacrificio y de fecundidad, pero también, de dar un toque sagrado a cada mes del año.
Ropa blanca
En Brasil se festeja la llegada del año nuevo en la playa y con ropa blanca. Influenciados por la cultura africana, los brasileños honran a la diosa del mar saltando las olas y ofrendando rosas y golosinas.
Ropa interior
En Puerto Rico y Perú, las mujeres usan ropa interior amarilla para atraer la buena suerte. En Argentina, se estila regalar en Navidad una bombacha rosa y usarla en Año Nuevo.