La jueza Sandra Arroyo que tiene a su cargo la causa por la muerte del represor de la Esma Héctor Febres, quien apareció sin vida en una celda especial de Prefectura tras ingerir cianuro, deberá decidir esta semana cómo continúa la causa.

En principio, se dijo que Febres podría haberse suicidado antes de escuchar su condena por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura, pero con tiempo esa hipótesis cedió terreno y, según publicó Página 12, la investigación se inclina por el homicidio.

En ese marco, es muy probable que el prefecto Ángel Mario Volpi, quien custodiaba al represor, sea imputado por el homicidio. Se trata de la última persona que lo vio con vida y que, además, tenía llaves de su departamento.

Por su parte, los informes forenses y las pericias toxicológicas indican que es muy probable que Febres haya ingerido cianuro después de su última cena, tras un engaño.

Según precisa la nota del matutino, es posible que le hayan suministrado una pastilla "diciéndole que era un medicamento para alguna de sus enfermedades", vía por la cual habría ingerido el veneno.