El 13 de octubre de 2010 quedará en la historia de Chile y el mundo como la fecha en que se acabó el sufrimiento de 33 mineros y de sus familias, luego de que los trabajadores permanecieran 70 días atrapados bajo tierra tras un derrumbe. Emoción, llanto, abrazos sostenidos y palabras de afecto y aliento enmarcaron el milagroso rescate en la mina San José, donde Luís Urzúa, quien era el jefe a cargo al momento del incidente, fue el último a salir, a las 21.55.

El operativo se realizó a un ritmo mayor del planeado y finalizó tras poco más de 22 horas y media –se había iniciado a las 0.10–, con todos las personas recuperadas en buen estado general de salud. A continuación, retiraban a los cinco rescatistas que descendieron al refugio subterráneo, ubicado a 700 metros bajo la superficie.

Como en un alumbramiento múltiple, uno a uno salieron los 33 mineros dentro de la ya célebre cápsula “Fénix 2”, bajo el atento seguimiento en el lugar del presidente Sebastián Piñera y en medio de una expectativa mundial.

Algunos turnos antes que Urzúa –cerca de las 19.20– salió Franklin Lobos, el ex jugador de fútbol, quien después de saludar a su familia realizó un par de jueguitos con una pelota que le alcanzaron. "Ganaste el partido más duro de tu vida", le dijo el presidente Sebastián Piñera. "Sí, fue el más duro", respondió el minero rescatado. Y, con la pelota, fue llevado en camilla a recibir atención médica.

Más temprano, el vigésimo primero en salir fue Johnny Barrios, conocido porque se descubrió que además de su esposa, un amante lo esperaba en la superficie. De hecho, su mujer Marta Salinas se negó a asistir al lugar y fue Susana Valenzuela, quien lo abrazó en la boca de la mina.

Piñera reconoció más temprano que "se acortaron los tiempos" de las tareas de rescate, ya que están liberando "a tres mineros cada dos horas". Evaluó, en este marco, que el operativo de rescate podría finalizar este mismo miércoles, cuando a la noche el ritmo del rescate era mayor aun.

El ministro chileno de Minería, Laurence Golborne, confirmó por la tarde esa tendencia y remarcó la ausencia de incidentes en lo que va transcurrido del rescate de los 33 mineros que quedaron atrapados en un yacimiento del norte del país.

"La situación nos tiene muy satisfechos, porque no ha habido ningún incidente. Además, hemos avanzado en tiempos más rápidos, inferiores a lo previsto", declaró el ministro a los periodistas en la mina San José.

Estas favorables circunstancias permiten prever que "la operación de rescate podría estar concluida esta noche, lo que supone un adelanto sobre las previsiones", subrayó Golborne, máximo responsable del salvamento de los mineros.

Al dejar Urzúa el taller subterráneo –situado a 622 metros–, la cápsula "Fénix 2" deberá traer de vuelta a cinco rescatistas que descendieron por el pozo para ayudar a los obreros.