Tocó en el piso 7 y María le abrió la puerta de entrada del edificio. Mientras el ascensor llegaba a destino, Alberto se ponía más y más ansioso. Estaba contento, cuando la chica le abrió la puerta. El encuentro se desarrollaba como él lo había imaginado, en pocos minutos lograron la química necesaria para pasar al dormitorio.
Sin embargo, las caricias se vieron interrumpidas con el ingreso de un joven, Federico U. de 24 años, quien, de acuerdo a la denuncia que Alberto radicó posteriormente en la comisaría 2ª, empezó a agredirlo y a insultarlo. Sin poder escapar, el joven se vio sometido a un maltrato por parte de ambos y sólo lo dejaron ir cuando le sustrajeron la billetera en la que llevaba 300 pesos y 500 dólares, su celular y anteojos.
Despechado, el chico denunció lo ocurrido y personal de la comisaría involucrada fue al departamento, apresó a la impostora, secuestró lo robado y finalmente se dirigieron a la casa donde Federico U. vive y también fue detenido. Ambos fueron imputados de privación ilegítima de la libertad, amenazas coactivas y lesiones.