Un hombre que había sido condenado por atropellar y matar a un joven en 2014, pero que cumplía en libertad una pena de prisión condicional, fue filmado manejando por la propia familia de la víctima y gracias a eso el castigo pasó a ser la cárcel de cumplimiento efectivo.

Norberto Otto Otero (41 años) tenía, además, una prohibición de conducir. La madre de Augusto Buralli, el chico de 19 años fallecido por el siniestro, sabía del incumplimiento. Montó una guardia a la espera del momento y registró imágenes del condenado al volante de una camioneta, prueba que resultó clave para ampliar la pena.

Según informó en Telenoche (El Tres) el periodista Hernán Funes, el juez de Primera Instancia José Luis Caterina resolvió este jueves, en el Centro de Justicia Penal de Rosario, homologar el procedimiento abreviado presentado por la Fiscalía y aceptado por la defensa, condenando a Otero a 2 años y 6 meses de prisión de cumplimiento efectivo.

 

Además, se agregaron 5 años de inhabilitación especial para conducir vehículos automotores y reglas de conducta por el delito de “quebrantamiento de inhabilitación judicialmente impuesta”.

La fiscal Mariana Prunotto, de la Unidad de Homicidios Culposos, imputó los hechos ocurridos en julio de 2016, cuando, en reiteradas oportunidades, Otero fue visto saliendo de su domicilio en la localidad de Fighiera conduciendo una camioneta Nissan color gris.

El material probatorio estuvo fundado por testigos y registros fílmicos de cámaras de caseras, donde puede observarse al imputado circular también por diversas arterias de la ciudad de Rosario. Por eso, la Fiscalía solicitó la pena de 6 meses de cumplimiento efectivo por los hechos anteriormente descriptos.

Otero tenía una condena del 18 de mayo de 2016 a 2 años de prisión condicional y 5 años de inhabilitación especial para conducir vehículos por el delito de “homicidio culposo agravado por la conducción negligente, imprudente o antireglamentaria de vehículo automotor” por el hecho ocurrido el 14 de abril de 2014, a las 4.30 en la ruta 21 (a la altura del kilómetro 17, Arroyo Seco).

En el siniestro, el imputado se cruzó de carril e impactó a la motocicleta conducida por Buralli, que murió por el choque.

Ahora, además de la ampliación de pena, el condenado debe “fijar residencia y someterse a supervisión; abstenerse de usar estupefacientes o abusar de bebidas alcohólicas; y realizar curso de educación vial dentro del marco del Programa de Reglas de Conducta”, señala el parte de prensa del Ministerio Público de la Acusación (MPA).