La policía británica arrestó este jueves a dos jóvenes, de 14 y 18 años, como sospechosos del reciente asesinato de un nene de 11 años en la ciudad de Liverpool, crimen que conmociona a la sociedad británica.
Según la policía, se cree que uno de los dos adolescentes detenidos pudo haber efectuado los disparos mortales. El asesino se había acercado en la noche del miércoles en su bicicleta a tres chicos que jugaban al fútbol frente a un bar y realizó tres disparos.
El niño de 11 años fue alcanzado por uno de los disparos en el cuello y murió camino del hospital. Su madre desesperada lo tenía en brazos hasta que llegó la ambulancia. El autor del crimen, que llevaba una capucha, escapó en su bicicleta.
El nuevo crimen se agrega a una larga serie de asesinatos de adolescentes que sacude a Gran bretaña desde hace meses y cuyos autores han sido en la mayoría de los casos miembros de pandillas juveniles. Tan sólo en Londres han sido asesinados a tiros o apuñalados 17 jóvenes desde principios de año.
La ministra del Interior de Gran Bretaña, Jacqui Smith, se mostró profundamente conmocionada por el nuevo asesinato de un joven y manifestó su solidaridad con los familiares de la víctima.