El domingo pasaba sin lluvia y eso llevó alivio a algunas zonas que se inundaron con el temporal de los últimos días, aunque en otras, las que rodean el canal Ibarlucea, las aguas demoraban demasiado en bajar. Al menos ya no hay alerta meteorológico en la región. Mientras, el arroyo Ludueña ya no era un peligro latente (el sábado bajó casi un metro después de estar a unos 35 centímetros del desborde) y aunque el río Paraná siguió subiendo y llegó a los 5,40 metros en las últimas horas, no había evacuados en las islas.

Por su parte, los evacuados siguieron este domingo retornando a sus hogares. En el estadio cubierto de Newell´s, por ejemplo, este domingo a la tarde ya no quedaba nadie y se desmanteló el centro de evacuados que allí se había montado. Quedaban en total 1.800 evacuados, distribuidos básicamente en Provincial, Náutico Avellaneda y el Batallón 121. La idea era que si se podía continuar el operativo retorno se concentraría la ayuda en un solo lugar..

En cuanto al Paraná, según explicaron desde Prefectura a Rosario3.com , el viernes se llevaron a once personas de las islas a un centro de asistencia por la crecida pero eso no volvió a ocurrir ni el sábado ni en lo que va del domingo porque la personas están preparadas para esta situación y además cuentan con botes para, en caso de emergencia, autoevacuarse. Sin embargo, precisaron que tras una recorrida que realizó el personal, algunas familias pidieron comida y ropa seca. Asistencia que fue derivada al destacamento de Victoria por razones de jurisdicción.

La mejora en el clima fue el principal motivo para que 1.300 personas que se encontraban evacuadas pudieran regresar a sus hogares durante el sábado y 900 más este domingo, mientras que la cantidad de vecinos que permanecían en los diferentes centros de asistencia descendió a unos 1.800.

Sin embargo, lo que encuentran no es justamente agradable. Y por eso se repitieron piquetes en algunos puntos de la ciudad de vecinos que reclaman con urgencia asistencia del Estado.