Miguel Del Sel se encuentra haciendo las valijas para dejar la embajada de Panamá y para regresar a la Argentina y sumarse a los ensayos de Midachi, que vuelve a las tablas el 1 de junio. Dijo que este ha sido uno de sus mejores años de su vida, pero a la vez deslizó que “la política entra en suspenso” para él y “quizás se haya terminado”. En cuanto al futuro del PRO en Santa Fe, le dio la “bendición” a Luciano Laspina, aunque mencionó a “mucha gente buena que tiene ganas de hacer y no de robar”. También se refirió a su relación con Dady Brieva: “Una amistad de 35 años no se puede romper por lo que cada uno piense respecto de un partido político u otro”.

En diálogo con el programa A Diario (Radio 2), Del Sel confirmó que deja su cargo político en Panamá: “Sí, dejo la embajada el próximo viernes y el 31 ya estoy viajando a la Argentina y empiezo los ensayos con Dady y el Chino; regresamos el 1 de junio al teatro Ópera”, detalló.

El comediante valoró la experiencia en el país centroamericano: “Extraordinario, voy a cumplir un año y un mes acá en Panamá y lo cuento como uno de los cuatro o cinco más lindos de mi vida”, confesó.

Y atribuyó el balance positivo a “los logros,las relaciones con otras embajadas y toda la experiencia”.

Entre sus gestiones, destacó “el vuelo de Copa a Rosario” y dijo que “es un logro que no hay rosarino o santafesino que me encuentra en la ciudad que no me lo agradezca”.

Punto suspensivo o punto final

“La política es una etapa que entra en suspenso y quizás se haya terminado, no lo sé. Se viene una etapa de estar más tranquilo, de volver a la actuación, de estar junto a mis hijas que en el último año las he visto solo 20 días”, expresó Del Sel en diálogo con los periodistas Ciro Seisas, Juan Junco y Hernán Funes.

El integrante de Midachi comentó que “de la política lo que no me gusta es la intención que tienen muchos de despedazar al otro”.

Y minimizó las diferencias políticas que tiene con Dady Brieva, su compañero de Midachi que en reiteradas oportunidades expresó su apoyo al kirchnerismo: “Una amistad de 35 años no puede cambiar porque uno apoye a un partido y el otro a otro partido”, señaló.

“Dady no es tonto y sabe ver la realidad y tiene en claro quiénes son algunos personajes que estuvieron en el kirchnerismo, pero eso ahora está fuera de discusión, vamos a estar en el escenario con el solo objetivo de hacerle pasar a la gente un buen rato”, agregó.

Del Sel aceptó la idea de que Midachi no vuelve por el dinero: “Nosotros estamos muy bien económicamente, pero necesitamos volver porque estar en el escenario y hacer reir a la gente es hermoso”.

“Lo comparo con lo que debe sentir un goleador cuando hace goles, como le pasó a Scocco el otro día contra Vélez; no quiero hablar de los dos goles de Colón a Unión porque me quiero matar ja”, bromeó Del Sel, un reconocido fanático de Unión, que el sábado pasado perdió el clásico santafesino en su cancha.

Vivir en Panamá

“Seguramente he metido la pata en cuestiones de protocolo, pero muchos me lo agradecen”, comentó Del Sel respecto de su experiencia en la embajada argentina en Panamá. Y contó la anécdota de “cuando le toqué el pelo al embajador coreano, que es algo que no se puede hacer je”.

El santafesino confió que el tema de Panamá Papers está todo el tiempo presente en las charlas políticas de ese país: “Es un tema que se habla constantemente, en cada reunión se encargan de explicar que en Panamá se hacen las sociedades off shore, que no es delito. Le dan una bola que por ahí no es”.

Y agregó que los funcionarios panameños “están enojados porque le llaman Panamá Papers y tendría que llamarse Mossack Fonseca Papers”. Luego aclaró: “Los que metieron la pata que la paguen en la Justicia”.

Bendiciones

Miguel Del Sel fue candidato a gobernador de Santa Fe dos veces y en las dos oportunidades estuvo muy cerca de triunfar en las urnas. Ahora, practicamente retirado de la arena política, habló de quienes podrían tomar la bandera del PRO en la provincia: “Hay mucha gente que puede aportar en Santa Fe; está Luciano Laspina, Jorge Boasso, Roy López Molina, José Corral. Son los equipos de trabajo, las ganas de hacer cosas buenas”, aseguró.

“Por supuesto que hay que elegir a una buena persona, elegir a un corrupto hace que todo se caiga a pedazos”, analizó.

Y por último se la jugó por uno: “Yo tengo mi corazón con Luciano (Laspina), que es un pibe que me acompañó mucho y que iba a ser mi ministro de Economía, pero no quiero hacer tantos nombres porque realmente hay mucha gente buena”.

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