La diabetes afecta la sexualidad masculina mucho más que la femenina. Tal es así que si está descompensada, agrava cualquier proceso de aterosclerosis que el paciente pueda tener por colesterol y triglicéridos altos, tanto a nivel del pene como de todo su cuerpo.

El hombre diabético que no se trata puede llegar a tener una disfunción eréctil, tanto sea por la arterosclerosis que es acelerada por la diabetes, como por la neuropatía diabética que se produce ante una enfermedad no controlada y desnivelada, según publica docsalud.

Los problemas sexuales van a variar y comenzarán lentamente. Al comienzo puede haber una disfunción eréctil muy sutil y leve, dado que tienen que pasar años para que la glucosa alta produzca síntomas, debido a falta de controles y descuidos en la alimentación.

Encontrar soluciones

Con los cuidados necesarios a lo largo de los años, el paciente diabético no tendrá cuadros que le provoquen inconvenientes sexuales, tales como las neuropatías o vasculopatías, que generan impotencia.

Llegando a tiempo, en el comienzo de una neuropatía o una vasculopatía peneana, se puede hacer medicina preventiva, cuidando los niveles de triglicéridos, colesterol, óxido nítrico y glucosa.

Solo los pacientes que han sido muy desordenados a lo largo de su enfermedad son los que sufrirán las consecuencias a nivel sexual. ¿Qué pueden hacer ellos? La solución a la disfunción eréctil y a las alteraciones eyaculatorias, cuando tienen un problema grave de eyaculación y de impotencia, es aplicar una prótesis peneana.

Si bien las preocupaciones sexuales de los hombres diabéticos son motivo frecuente de consultas, para su tranquilidad recalcamos que un paciente bien controlado en su dieta, en la actividad física, y con glucosa estable, puede disfrutar de una sexualidad plena.

*La doctora María Alejandra Rodríguez Zía  (MN 70.787) es Médica Clínica y Endocrinóloga.