La docente inglesa de arte Andria Zafirakou ganó este domingo el Global Teacher Prize (GTP), considerado el premio más importante para los maestros del mundo y que consiste en un millón de dólares, por su trabajo en "Alperton Community College", una escuela de un barrio pobre de Londres.

Zafirakou enseña en Brent, uno de los lugares étnicamente más diversos y desfavorecidos del Reino Unido, por lo que debe "trabajar junto a la policía para evitar que las pandillas 'recluten' a los alumnos mientras esperan el colectivo, por ejemplo", explicó al sitio de GTP.

Además, la docente aprendió las nociones básicas de numerosos idiomas y dialectos para comunicarse con sus alumnos y sus padres, y rediseñó el plan de estudios para "ofrecer un cuerpo estudiantil étnicamente diverso", agregó.

"La enseñanza de las artes es un elemento poderoso y ayuda a los estudiantes a desbloquear las barreras idiomáticas", afirmó Zafirakou, quien argumentó que "los alumnos que dedican más tiempo al arte también alcanzan mayores logros en el resto de las materias".

Gracias a su trabajo, que le valió el premio que aceptó frente a una audiencia de 2.000 personas en Dubai, Alperton obtuvo el estatus de "escuela especializada en artes visuales".

El sitio del Global Teacher Prize (GTP) destacó además su trabajo fuera de las aulas: "Su clase es sólo el comienzo. Después de la escuela, con el walkie-talkie en la mano, ella está afuera acompañando a los alumnos de manera segura a los autobuses para que no se contacten con las pandillas locales".

"No puedes dejar que la violencia pase por las puertas de la escuela. Tenemos que proteger a nuestros alumnos, cueste lo que cueste", enfatizó Zafirakou, quien fue galardonada en la competencia de la que participaron 40.000 docentes de todo el mundo. Entre los diez finalistas había un colombiano y un brasilero, los dos únicos representantes de América del Sur. 

El año pasado el premio fue para la profesora canadiense Maggie MacDonnell por su trabajo con una comunidad esquimal en el Ártico. 

Durante esa edición, la maestra argentina Silvana Corso había entrado en la pre-selección de 50 docentes, destacada por su trabajo en la escuela del barrio porteño de Villa Real, donde asisten unos 70 chicos pobres con diferentes tipos de discapacidad.

Fuente: Télam