El pino histórico de San Lorenzo está a punto de morir. Lo confirmó Damián Carlini, especialista y ex miembro de la Asociación Rosarina de Bonsai, quien confió en que no hay mucho por hacer contra su edad y los embates del último temporal. El científico que pudo revivirlo alguna vez, en 1955, murió sin revelar la fórmula del éxito.