Una mujer en Rosario debió recurrir a la Defensoría del Pueblo para sepultar a su anciano padre, cuyo cadáver mantuvo casi 24 horas en su casa por no contar con el dinero suficiente para sepultarlo, dijeron fuentes de ese
ente de protección ciudadana.
El cadáver de un abuelo, 24 horas en su casa
La hija de un afiliado del Pami debió recurrir a la Defensoría del Pueblo para sepultar a un anciano de 87 años. Es porque no tenía los 2700 pesos que exigen las cocherías
Se trata de Ramona Solís, cuyo padre, Ramón Solís, de 87 años, quien padecía demencia senil, falleció luego de haber recibido un alta que ella y toda su familia calificaron, además, como "apresurada".
"Mi abuelo estuvo internado en un sanatorio privado y el 31 (de diciembre último) le dieron el alta, algo que no debía haber ocurrido por cómo se encontraba. Ya no quería comer, no tomaba agua. Pero como eran las fiestas", se quejó Jacqueline Pairetti, una nieta del fallecido anciano.
"Ningún ente oficial se hacía cargo y la familia no puede afrontar los gastos del sepelio que rondaban los 2700 pesos, además de que Pami sólo realiza un reintegro que llega a los mil pesos", explicó luego.
En ese sentido, Ramona Solís narró también a la prensa los infructuosos trámites realizados ante entes públicos para solicitar ayuda y concretar la inhumación de los restos de padre.
Fuente: Télam