El edificio, con su distintiva estructura celular a modo de membranas, es una de las construcciones a mostrar por parte de los chinos en la competencia de este año.
El recinto acogerá su primera actividad el próximo 31 de enero.
El australiano John Pauline, diseñador del Centro, que acogerá las pruebas de natación, natación sincronizada y saltos durante los Juegos, cree que "el Cubo de Agua es una sede olímpica única en muchos aspectos".
"El edificio ha estado siempre inspirado en el agua. El agua tiene muchos estados. Sin embargo, nosotros estábamos particularmente interesados en la naturaleza estructural del agua en el estado de espuma o burbujas. Esto nos ayudó a perseguir nuestras metas adicionales de luminosidad, transparencia y belleza geométrica", dijo Pauline a Efe.
El Cubo está rodeado de un foso de agua de unos cinco o seis metros de ancho, lo que implica que "la gente entra a través de puentes. Esto refuerza el mismo concepto de agua pero también está conectado con la memoria de los puentes y las conexiones de los templos y las ciudades antiguas", añadió.
Como el resto de edificaciones y símbolos olímpicos en Pekín, también el Cubo tiene características chinas, que Pauline y su equipo pudieron asimilar tras trabajar "muy estrechamente con tres arquitectos chinos durante el período de concepción de este edificio".