Aunque la piel suele adaptarse a los cambios de temperatura, es posible que en presencia de condiciones extremas se resienta. Esto es lo que ocurre, por ejemplo, en verano por acción de la arena, el viento y la sal del mar, y en invierno (e inclusive antes que empiecen las bajas temperaturas típicas de julio), por acción del frío.

Así, cuando la piel se reseca mucho pierde una de sus funciones esenciales: la de actuar como barrera "defensora" del organismo frente a agentes externos. A su vez, la resequedad y el desarrollo de grietas contribuyen a acelerar el proceso inevitable de envejecimiento.

Por eso, para evitar todas estas consecuencias negativas de la exposición al frío, durante el otoño y fundamentalmente el invierno es importante llevar a cabo una rutina diaria de limpieza, hidratación y protección.

"Durante las estaciones frías es recomendable, a la mañana, luego de lavarse la cara hidratar la piel del rostro con una crema humectante que tenga Factor de Protección Solar (FPS) porque no debemos olvidarnos que el sol siempre está, pero además que éste es uno de los principales ´enemigos´ de la piel cuando pensamos en la deshidratación y consecuente resequedad. Por su parte, por las noches, hay que limpiar la piel para remover el maquillaje o bien las impurezas acumuladas durante el día, y suavizar y aliviar mediante la colocación de una crema hidratante. Esto lo pueden y lo deben hacer todas las mujeres, cualquiera sea su tipo de piel", expuso la doctora Mónica Maiolino, médica dermatóloga, miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD).

Sin embargo, hay un tipo de piel que debe protegerse especialmente de los efectos del frío, pero también de los cambios de temperatura propios del invierno, que se producen sobre todo cuando al llegar de la calle a un lugar cerrado comienzan a sentirse los efectos de la calefacción. Esta es, justamente, la piel seca.

"La piel seca es un biotipo de piel que se caracteriza por su coloración (se ve enrojecida), su aspecto (no se advierten los poros y posee fisuras o grietas) y su apariencia áspera y tirante. Si bien la causa, el por qué una persona puede tener un biotipo de piel seca se desconoce, sí tenemos la posibilidad de realizar una biopsia para establecer algo que no puede decirse a simple vista: si la piel es seca como consecuencia de una falla en la retención de líquidos (en ese caso se denomina piel seca agrietada), o si se trata de un cuadro alípico, en el cual lo que hay es un déficit en el desarrollo y trabajo de las glándulas sebáceas y sudoríparas", agregó la especialista.

No obstante, también hay otros signos que se relacionan con el biotipo piel seca. Entre éstos se cuentan la fragilidad de los capilares, las manchas muy frecuentemente relacionadas al paso de la edad, y la visibilidad de las venas, sobre todo en las manos.

"La rosácea es otra de las patologías asociadas a las pieles secas, sin mencionar que las personas que tienen problemas en la hidratación se arrugan más. Por eso es tan importante prestarle atención al ritual de la limpieza y la hidratación, ya que si bien hay factores que no se pueden modificar como la raza o las condiciones hormonales que pueden resecan la piel entre las que se destacan la menopausia y la adolescencia; hay otros que sí, que tienen que ver exclusivamente con lo que uno haga", refirió la especialista quien además mencionó que "hay determinados medicamentos como algunos utilizados para tratar el hipotiroidismo que resecan la piel".

Algunos "tips" para el cuidado de la piel seca:
- Tomar al menos un litro y medio de agua por día para favorecer la hidratación

- Llevar una dieta equilibrada que le permita ingerir no sólo proteínas sino también hidratos de carbono, fibra, verdura y frutas

- No tomar baños muy calientes, muy fríos ni muy prolongados

- Evitar utilizar la calefacción en exceso

- Hidratar la piel (no sólo la del rostro, también la del cuerpo) todos los días por la mañana y por la noche, siempre utilizando productos adecuados para su tipo y biotipo de piel

- Evitar el contacto con detergentes o jabones de glicerina

Fuente: PROSALUD NEWS