Los escáneres cerebrales de hijos adultos de personas con Alzheimer encontraron más encogimiento en regiones claves del cerebro de aquellos cuyas madres tenían la enfermedad que en los hijos de padres con Alzheimer, según los investigadores. El encogimiento del cerebro es una característica de este trastorno relacionado con la edad.
"Coincide con otros estudios que sugieren que hay algo que se hereda de las madres que influye más en el riesgo que cuando se transmite de padres a hijos", apuntó el autor principal del estudio, el doctor Jeffrey Burns, profesor asociado de neurología del Centro Médico de la Universidad de Kansas.
La enfermedad de Alzheimer tiene un fuerte componente hereditario, de acuerdo con la información de respaldo del estudio. Aquellos cuyos padres tenían la enfermedad eran entre 4 y 10 veces más propensos a desarrollar la enfermedad.
En el estudio, los investigadores crearon tres mapas dimensionales, usando la tecnología conocida como morfometría basada en vóxel, de los cerebros de 53 personas de 60 años en adelante. Once tenían una madre con alzhéimer, diez un padre con alzhéimer y el resto no tenía historial familiar de la enfermedad.
Ninguno de los participantes tenía demencia cuando fueron reclutados para el estudio ni presentaban signos de declive cognitivo, que puede ser un indicador precoz de la enfermedad, señalaron los investigadores.
Luego de dos años, las personas cuyas madres tenían Alzheimer tenían el doble de la cantidad de materia gris atrofiada, o encogida, en las regiones cerebrales afectadas por el Alzheimer en comparación con los que tenían un historial paterno o ningún antecedente familiar de la enfermedad. Entre las regiones afectadas se encontraban la circunvolución del hipocampo y el precuneo.
Los que tenían un historial materno de Alzheimer también experimentaban entre una y media veces más pérdida del volumen total del cerebro al año en comparación con aquellos que tenían un historial paterno o sin antecedentes familiares de la enfermedad.
Una pequeña cantidad de encogimiento cerebral con cada año que pasa es común entre los adultos mayores y no es necesariamente un signo de la enfermedad de Alzheimer, apuntó Burns. Sin embargo, con la enfermedad de Alzheimer, la atrofia ocurre mucho más rápido.
Los investigadores no saben qué es lo que se hereda de las madres relacionado con el alzheimer, pero teorizan que puede tener algo que ver con la disfunción mitocondrial. Las mitocondrias, que generan la energía que utilizan las células para funcionar, sólo se heredan de la madre. Investigaciones anteriores han relacionado los problemas mitocondriales y la enfermedad de Alzheimer, explicó Burns.
"Esto sugiere que la disfunción mitocondrial puede tener más que ver con la enfermedad de Alzheimer de lo que creíamos previamente", apuntó.
El doctor Steven DeKosky, profesor de neurología de la Facultad de medicina de la Universidad de Virginia, dijo que muy pocos individuos participaron en el estudio para sacar una conclusión. Se necesitan estudios más grandes para confirmar los hallazgos, destacó. Además, los investigadores no evaluaron las proteínas específicas asociadas con la enfermedad de Alzheimer, como las que se encuentran en el líquido cefalorraquídeo.
"Probablemente han identificado casos de enfermedad de Alzheimer que son presintomáticos, habría que estudiar un mayor número de casos, tal vez más característicos, para ver si la diferencia entre hombres y mujeres se mantiene", señaló el experto.
Fuente: Health Day