La reacción sin precedentes del monarca ocurrió tras las críticas vertidas por el presidente venezolano contra Aznar y empresas españolas durante la XVII Cumbre Iberoamericana, celebrada en Santiago de Chile.
El rey perdió la paciencia cuando Chávez interrumpió repetidamente al presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, quien pedía respeto para Aznar porque fue un mandatario electo de manera democrática.