El cuerpo pertenece a José Maestro, un adolescente que vivía en esa zona, donde frecuentemente se toma el arroyo como balneario cuando no está habilitado para ello.
Según fuentes oficiales, cerca de las 17.30, los tres chicos se tiraron al agua, en un trayecto del Ludueña donde las barrancas alcanzan casi diez metros de alto y uno de los jóvenes se perdió.
A raíz del hecho, la policía, una unidad de rescate de los bomberos zapadores y otra de de la Central de Emergencias de la Municipalidad iniciaron un intenso rastrillaje que dio con su cometido más de una hora después, aunque Maestro ya se había ahogado.
Según un testimonio de una vecina ante el móvil de Gustavo Poles por Radio 2, “esa zona del Ludueña siempre se usa para nadar”.