Luego de tantas idas y venidas, llegó la hora de hablar de fútbol. El clásico que se disputará este domingo quizá sea el más conversado de la historia.

Este encuentro originalmente se iba a jugar en julio del año pasado. Luego se pasó para este verano. Después se discutió si debía ser con visitantes. Una vez que se decidió esto, atentados en perjucio de sedes de Central y un local de ropa de Newell`s generaron que se ponga en duda la realización del partido.

Tras la confirmación (y la reconfirmación) de los últimos días, el clásico se juega. A Cristian Domizzi, ex jugador leproso, y Marcelo Carracedo, ex Rosario Central, ya les tocó estar en este tipo de partidos y cuentan como viven el partido que más le apasiona y les pone nervioso a los rosarinos.

“Una derrota puede costarle la cabeza al técnico que pierda”

Aquel 8 de marzo de 1992 lo marcó a fuego a Cristian Domizzi. Ese día, Newell`s enfrentaba a Central por el clausura de ese año con mayoría de suplentes (salvo Juan Manuel Llop y el mismo Domizzi) debido que al otro día el equipo que dirigía Marcelo Bielsa jugaba con Universidad Católica en Chile por la Copa Libertadores.

Cuando transcurrían 11 minutos de la primera parte, un anticipo en el primer palo del Pájaro tras un tiro de esquina que ejecutó el Juan José “Yaya” Rossi terminaba en el arco de Roberto Bonano. Ese gol de Domizzi significó la victoria leprosa por 1 a 0 y una fecha histórica para el folklore de los hinchas de Newell`s: “El día del padre”.

Ya retirado hace 10 años de la actividad profesional, el exjugador polifuncional charló con Zapping Sport (Radio 2) y señaló que el resultado del próximo domingo “es importante”, aunque se trate de un amistoso.

“Una derrota puede costarle la cabeza a un técnico. Ya ocurrió en algunos River-Boca (una vez se fue Ramón Díaz y otra Alfio Basile tras perder). No es solo un partido de pretemporada”, señaló Domizzi.

“Siempre es un clásico, así se juegue por la coca y el pancho. Que Rosario vuelva a tener el clásico es importante”, indicó el ex Newell`s y Unión.

En cuanto a las idas y venidas que sufrió el derby rosarino, Domizzi opinó: “Si la ciudad, que tiene una manera única de vivir el fútbol, no está preparada para que estén las dos hinchadas en el mismo partido, estamos complicados”.

De lo que no habló el Pájaro es de la forma que tiene que jugar Newell`s para ganar. “Ya hay un cuerpo técnico, sería una falta de respeto”, manifestó.

“Es un envión anímico para el que gane”

Uno de los clásicos que más recuerdan los hinchas de Rosario Central es aquel 4 a 0 del 23 de noviembre de 1997. Con Miguel Ángel Russo como técnico, el canalla goleó al equipo que conducía Mario Zanabria.

Pero no solo el resultado abultado fue lo que hizo que este partido quede en la retina de los hinchas de Central.

Cuando promediaba el segundo tiempo, los de Arroyito le ganaban fácil a la lepra y la lesión del uruguayo José Herrera (los de Zanabria ya habían hecho todos los cambios) hizo que Newell`s se quede con 6 jugadores y, por reglamento, no continúe disputando el partido. A partir de esa jornada, los hinchas de Central recuerden el 23 de noviembre como “El día del abandono”.

Uno que estuvo aquella tarde en el Gigante fue Marcelo Carracedo. El volante ofensivo que había jugado en Platense y Estudiantes anotó uno de los goles canallas y se ganó el corazón de los hinchas.

“Aquel 4 a 0 es un grato recuerdo”, señaló Carracedo a Zapping Sport. El exjugador expresó que nunca perdió clásicos y que en el equipo de Arroyito vivió “momentos muy lindos” de su carrera.

“Cuando jugué en Estudiantes y Platense me tocó enfrentar a Newell`s y Central. Pero recién cuando jugué el clásico me di cuenta de lo que se trataba. Después de River-Boca, el de Rosario es el clásico más importante de Argentina”, comentó.

En cuanto al encuentro en sí, Carracedo dijo que “para el que gane, es un envión anímico”. En este sentido, agregó que “más allá que sea un amistoso, es un partido muy importante”.

Al exmediocampista le tocó estar bajo las órdenes de Russo en su paso por Central y contó como es en la previa. “Antes de los clásicos, es un técnico que transmite tranquilidad. Sabe por donde ganar los partidos, es un gran estratega”, remató.