"La zona de riesgo es la selva, no la costa brasileña. En general los lugares turísticos no lo son por lo que no existiría obligación de vacunarse. Pero quien quiera vacunarse debe venir con DNI y jeringuita", señaló el médico, quien aclaró que aunque se tienen jeringas propias son pocas "y se las reserva a bebés o chicos".
Este viernes, unas 700 personas se agolparon en esta dependencia con la intención de vacunarse. El clima de paranoia desatado de que no se puede viajar sin haberse vacunado, el calor y la larga cola explotaron a media tarde, cuando un enfermero de Prefectura se acercó a ayudar a los dos únicos médicos que trabajan en el lugar y fue agredido por quienes esperaban un turno.
En tanto, en Buenos Aires sucedió lo mismo y centenares de personas se fueron a vacunar. Sin embargo, según publicó el diario Clarín, autoridades argentinas y brasileñas aclararon que los turistas que van a veranear a las playas del sur no corren peligro y no necesitan vacunarse.
"Brasil hizo un alerta para controlar la situación, pero en realidad había presentado un área de riesgo de esta enfermedad en 2002 y eso no cambió. El tema resurge porque ahora hubo varios casos, pero las zonas de riesgo son las mismas de siempre, y no incluyen las playas del sur, que es en realidad donde se va la mayoría de los argentinos", dijo Hugo Fernández, director nacional de Prevención de Enfermedades y Riesgos.
El funcionario explicó que de todas maneras el Ministerio de Salud de la Nación habilitó tres centros para que la gente pueda ir a vacunarse en forma gratuita: en el Area de Sanidad de Fronteras en la avenida Huergo 690; en el Hospital Posadas, ubicado en avenida Marconi y Presidente Illia de Morón de 8 a 13 horas. Y también en las instalaciones de Salud Ocupacional del ministerio de Salud nacional, en Carrillo 498, de 9 a 13 de lunes a viernes. En el interior, hay que consultar en los hospitales de la zona.
Las zonas de riesgo de transmisión son: Acre, Rondoña, Mato Grosso, Goias, Minas Gerais, Tocantina, Amazonas, Roraima y Piauí, esta última, con riesgo de transmisión esporádica. Y también hay riesgo en zonas de la costa atlántica del norte: en los estados de Amapá, Pará y Marañao.