Sin embargo, eso quedaría en el pasado. Según un informe de The Observer, Francia cayó de su puesto de principal destino del mundo y las autoridades decidieron darle una vuelta de tuerca al turismo por lo que comenzaron a trabajar en lograr una mejor atención hacia los visitantes.
Después de un verano funesto, las autoridades de turismo de Francia dicen que sólo el Mundial de Rugby -que empieza hoy y que, según se espera, atraerá a 300.000 hinchas extranjeros- parece capaz de salvar la temporada.
La semana pasada, Francia tomó conciencia de que, si bien sigue siendo un país bendecido por 79 millones de visitantes anuales, cayó al tercer puesto -detrás de Estados Unidos y España- en materia de ingresos por turismo. En una entrevista, el secretario de Estado para Turismo, Luc Chatel, dijo: "Tenemos que hacer un esfuerzo colectivo. Fuimos muy exitosos en los años 70, pero los turistas hoy son diferentes; hacen sus propias reservas en Internet y prefieren los viajes cortos. Nuestra mayor desventaja es que nos perciben como poco amistosos".