Cuatro palabras les repetía el capitán Agustín Pichot a sus compañeros, en la tradicional ronda del final de cada partido: "Somos un gran equipo". Qué mejor definición para estos Pumas que volvieron a hacer historia en París y con un contundente triunfo por 34-10 sobre Francia –el país anfitrión, al que se dieron el gusto de vencer dos veces, por si quedaba alguna duda de la superioridad– se llevaron el tercer puesto de un Mundial histórico para el rugby argentino, que acaba de escribir su página más gloriosa.

Son un gran equipo Los Pumas. Qué duda cabe después de los cinco tries –contra sólo uno de los franceses–, de haber aguantado a puro tacle en el principio y en el final del primer tiempo a un seleccionado francés que con el orgullo herido fue para adelante todo el partido, de haber estado diez minutos con uno menos en el segundo tiempo e igual haber llegado al ingoal rival.

Esta vez pasó todo lo contrario que con Sudáfrica. Francia tuvo la iniciativa y el manejo de la pelota y el territorio en el inicio. Pero la defensa argentina se hizo invulnerable en la primera mitad y Los Pumas aprovecharon todas las oportunidades.

En medio de un partido que se iba calentando, con piñas que iban y venían, Argentina supo hacer negocio con cada error ajeno y esta vez achicó al mínimo el margen de equivocación propio.

Así fueron llegando los tries de un equipo que hizo del contraataque un arma letal y supo manejar con buena mano y actitud la pelota.  

El segundo tiempo empezó parecido al primero. Francia tuvo la pelota, pero el oportunismo Puma, que volvía a golpear en el ingoal ajeno, fue derrumbando el espíritu de los galos, que volvieron a decepcionar a su público. 

En cambio, Los Pumas fueron mejorando minuto a minuto hasta controlar por completo el partido sobre el final, redondeando un marcador histórico para un Mundial histórico para la Argentina.

Son un gran equipo Los Pumas. Ese el calificativo exacto para estos jugadores que pusieron actitud, inteligencia, talento y voluntad al servicio del objetivo. Y que cierran en forma brillante un ciclo brillante. Es el fin para los ocho años de Marcelo Loffreda y Daniel Baetti al frente del seleccionado argentino. Es probablemente el fin para jugadores símbolo como Pichot, Longo, Hassan –que hizo un try– y Mario Ledesma que ya no tendrán, por edad, otro Mundial. Salud, Pumas. 

Síntesis

Argentina: Ignacio Corletto; Federico Martín Aramburu, Manuel Contepomi, Felipe Contepomi y Horacio Agulla; Juan Martín Hernández, Agustín Pichot (capitán), Gonzalo Longo, Juan Fernández Lobbe, Martín Durand, Patricio Albacete y Rimas Alvarez; Omar Hasan, Alberto Vernet Basualdo y Rodrigo Roncero.
Suplentes: Marcos Ayerza, Eusebio Guiñazú, Esteban Losada, Juan Manuel Leguizamón, Nicolás Fernández Miranda, Federico Todeschini y Hernán Senillosa.
Entrenador: Marcelo Loffreda.