Gustavo Moreno tiene 41 años y como cualquier persona que sufra la rotura de un tendón necesita atención médica e internación. Sin embargo, sus 260 kilos le impidieron conseguir rápidamente una cama en donde reposar ya que, según adelantaron por Radio 2 sus familiares, en los hospitales aseguraron no disponer de camas que soporten su peso. Luego de dos días de permanecer en una camilla en el Hospital Clemente Álvarez (Heca), logró un traslado al Hospital Provincial pero allí, también le habrían negado la internación. Las presiones de la familia y la presencia de los medios de comunicación habrían cambiado las cosas y Moreno recibirá atención, finalmente.