Luego de la decisión de quitarle a la Fuerza Aérea el control de los vuelos comerciales, y en medio de la crisis desatada en el sector donde muchos pilotos dicen que el riesgo de un accidente es permanente, el presidente Néstor Kirchner admitió que "la estructura aérea está quebrada" y anunció el alquiler de dos nuevos radares para garantizar la seguridad en los aviones.
El presidente habló de la cuestión aeroportuaria durante un acto que encabezó este mediodía en Puerto Madryn en el que también volvió a lanzar duras críticas al Fondo Monetario Internacional y a quienes gobernaron en la década del 90.
Poco antes, la ministra de Defensa, Nilda Garré, admitió que será "complejo" el control de los vuelos aéreos a la autoridad civil, pero también dejó en claro que "no hay marcha atrás".