El conflicto producido tras la clausura aplicada por el gobierno nacional a la refinería de Shell ubicada en Dock Sud, provincia de Buenos Aires, podría hacer que en pocos días se llegue al desabastecimiento de combustible en las estaciones de servicio del país.

Si bien en Rosario hasta el momento el stock es normal en las estaciones consultadas por Rosario3.com, todo indica que de persistir la orden de clausura, en 3 ó 4 días podría empezar a notarse el faltante. En la planta de Dock Sud las reservas alcanzan para unas dos semanas, pero están inutilizables mientras siga la clausura total preventiva.

“La llegada de camiones hasta ahora es normal” –dijeron titulares de las estaciones de Rosario– mientras que alrededor de 700 estacioneros de Buenos Aires ya comenzaron a recibir una carta documento de la empresa en la que les notifican los problemas de abastecimiento

El presidente de Shell, Juan José Aranguren, informó que la planta ya comenzó a ejecutar "el protocolo de parada", que puede tardar entre 5 y 7 días en paralizar totalmente la actividad y no descartó pedir un amparo judicial la semana próxima si las autoridades ambientales no modifican su posición.

“Hasta la semana próxima no tendremos novedades” –manifestó la encargada de prensa de Shell, Lucila Lasry a Rosario3.com– y confirmó que “la plana gerencial de la empresa se encuentra abocada a reuniones continuas relacionadas con el problema”.

Aranguren explicó que la refinería tiene las habilitaciones de la Secretaría de Política Ambiental bonaerense y que los derrames constatados no superan el 0,1 por ciento de la superficie de la planta. "No creo que el riesgo ambiental sea el motivo de la clausura", dijo, aunque evitó hablar de discriminación. También negó que la empresa se fuera a ir del país.

Shell tiene el 12,3% del mercado de gasoil y el 19% del de naftas. Su refinería procesa el 15% del crudo del país. Ya ayer bajó su producción de 15.000 a algo más de 10.000 metros cúbicos.

El problema es que todas las petroleras están produciendo al máximo de su capacidad. "También otras compañías, los competidores de Shell, van a tener una demanda adicional que no todos van a tener ganas de aceptar", dijo. Hoy en día las empresas ganan más exportando que vendiendo en el mercado interno.

La presidenta de la Federación de Empresarios de Combustibles, Rosario Sica, dijo que desde Shell ya le advirtieron que si la clausura queda firme, desde el domingo empezaría a haber problemas para el abastecimiento. "Va a ser un problema generalizado en todo el país", anticipó Sica. En la Secretaría de Energía se niegan a hablar de posible desabastecimiento.