La forma del canal de nacimiento de una madre es un tira y afloja entre dos fuerzas evolutivas opuestas: debe ser lo suficientemente ancha para permitir que nuestros bebés de cerebro grande puedan pasar, pero lo suficientemente estrecho para permitir que las mujeres caminen eficientemente.
Al menos ese ha sido el pensamiento común. Pero un nuevo estudio revela que los canales de nacimiento vienen en una variedad de formas en las mujeres de todo el mundo.
De acuerdo con Science Magazin, la idea de que las pelvis de las mujeres han sido moldeadas por la evolución y como compromiso con la reproducción ha influenciado ciencias como la antropología. Pero si esto fuera así, los canales de nacimiento de las mujeres de todo el mundo serían relativamente estándar. No es así.
Lia Betti, antropóloga biológica de la Universidad de Roehampton en Londres y la ecóloga evolutiva Andrea Manica de la Universidad de Cambridge en el Reino Unido, midieron las pelvis de 348 esqueletos humanos de 24 partes del mundo. Los canales de nacimiento estaban lejos de las copias de carbono de uno al otro.
Las de mujeres del África subsahariana y algunas mujeres asiáticas eran estrechas de lado a lado y profundas de frente a atrás, mientras que las nativas americanas tenían canales más anchos. Los nativos americanos y los europeos también tenían los canales superiores más ovalados. El estudio fue publicado en la revista de la Royal Society B.
También encontraron que hay menos variabilidad en la forma del canal vagial en población más allá de África, como las nativas americanas. “Ese patrón se ha visto en otros rasgos, y se piensa que simplemente refleja una menor variabilidad en los genes y rasgos entre las bandas relativamente pequeñas de personas que se mudaron de África para poblar el mundo”, concluye Science. Es decir que una población puede tener una forma de canal vaginal por azar, no por un proceso evolutivo.
Las autoras también reconcen que la temperatura es un factor a tener en cuenta. Los climas fríos favorecen los cuerpos más anchos, que son más eficientes para mantener calor (lo que podría tener un impacto en la forma del canal vaginal, aunque los datos no fueron suficientes como para hacer esta aseveración).
Los nuevos hallazgos sugieren que si los movimientos de un bebé difieren de lo que se considera normal para una región en particular, dice, no es necesariamente motivo de preocupación. Simplemente puede reflejar la gama de formas de canales de nacimiento que se ven en todo el mundo.
Fuente: elespectador