El Fiscal General de Portugal, Fernando Pinto Monteiro, aseguró que la investigación del caso Madeleine, remitida al juzgado de instrucción criminal, "no está concluida" y decidió que un fiscal de distrito siga directamente la causa.

Según un comunicado de la Fiscalía, son necesarias "nuevas diligencias", no especificadas, en la investigación y ésta será seguida por el procurador general del distrito de Evora, Luis Bilro Verao.

Pinto Monteiro confirmó que seguirá en el caso Joao Cunha de Magalhaes Menezes, de la fiscalía de Portimao, en el sur del país, adscrita al distrito de Evora y cercana a Playa de la Luz, donde desapareció Madeleine.

Cunha de Magalhaes Menezes decidió hoy enviar el expediente policial sobre la niña británica de 4 años al juzgado de instrucción, que será el encargado de formular cargos o retirar las sospechas sobre los padres de Madeleine, según fuentes oficiales.

El fiscal, que podía haber retrasado el envío del expediente e incluso haberlo desestimado si hubiera considerado inadecuada o débil la labor policial, optó por remitirlo de inmediato al juez.

En poder del procurador había hoy ya mas de mil folios sobre cuatro meses de indagaciones de la Policía que, según diversas filtraciones, se inclina por la tesis de una muerte accidental de la niña en la que sospecha de los padres, Kate y Gerry McCann.

El director de la Policía Judicial, Alipio Riveiro, había reconocido también que todavía faltan en el caso los resultados de análisis de muestras enviadas al Reino Unido, donde regresaron los padres el domingo.

Riveiro sostuvo que las principales evidencias encontradas por los detectives no arrojan certezas matemáticas sobre la posible muerte de la niña y las circunstancias en las que se produjo.

Pero fuentes anónimas del entorno de los investigadores han revelado a la prensa que restos biológicos encontrados en el automóvil alquilado por los McCann 25 días después de la desaparición de Madeleine son de ella.