Un informe elaborado por los bomberos de la Policía Federal reveló que en la noche de la tragedia de Cromañón se prendieron 27 bengalas.

La jornada de este lunes en el marco del juicio comenzó con la lectura de los peritajes realizados por los bomberos, mientras el gerenciador del boliche Omar Chabán escuchaba ansioso a la espera de su declaración indagatoria, que se realizará recién la semana próxima.

Mientras se exhibían fotografías de bengalas, petardos, candelas de 30 tiros y foguetas de tres, el estudio de los bomberos remarcó que "su uso estaba prohibido en espacios cerrados y su venta prohibida a menores de 18 años".

Los bomberos concluyeron que el incendio se produjo por el contacto de las bengalas con materiales del techo, que eran espuma de poliuretano, guata y media sombra, la cual colgaba a unos 60 centímetros de la loza.

Mientras los familiares miraban acongojados, una pantalla exhibió un gráfico de cómo fue el desarrollo del fuego, que se inició en la parte superior central del techo y fue bajando, afectando primero a quienes estaba en el entrepiso y luego al resto.

Es que los materiales desprendieron una combinación letal de gases, entre ellos monóxido de carbono y cianuro de hidrógeno (20 veces más tóxico que el anterior).

Si bien el informe destacó que el sistema contra incendios estaba en general en buenas condiciones -había tanques de agua e hidrantes suficientes-, 15 matafuegos estaban despresurizados y ninguno tenía la tarjeta municipal de control de carga.

Respecto del tiempo de evacuación del local, los bomberos entendieron que si la noche del recital de Callejeros hubiera habido 2000 personas, tendrían que haber salido en 2,32 minutos; 3000 personas en 3,28 y 4000 en 4,24.

Según testigos, la noche de la tragedia había en el lugar alrededor de 3500 personas, muchas de las cuales no pudieron salir porque casi todas las puertas estaba cerradas, entre ellas la de emergencia, que tenía candado y alambres.