Nadie sabe si se trata de una estrategia turística, quizás para contrarrestar los problemas que generan los cortes de los asambleistas entrerrianos. Pero lo cierto es que el rumor fue confirmado por uno de los principales diarios uruguayos, que lo comentó en sus páginas. En el coqueto balneario de Punta del Este se impone el topless.
En el episodio que podría considerarse el puntapie inicial del fenómeno al menos cinco mujeres, de diferentes edades, se quitaron la parte superior de la malla y disfrutaron de una tarde de sol en topless en la parada 1 de la playa Mansa.
“El topless sorprendió en La Mansa”, fue el título de tapa del diario El País, de Montevideo. En el interior presenta la nota con un sugestivo “Topless contagioso en la parada 1 de la playa Mansa”.
Según el matutino, el topless no es algo prohibido en Punta del Este, pero hasta ahora estaba reservado a las playas más solitarias ubicadas al este del arroyo Maldonado o en la lejana Chihuahua, pasando Portezuelo.
Esta vez, llegó a la zona más céntrica de la península. “Al menos cinco mujeres, unas maduras, otras jóvenes, tomaron sol durante varias horas sin la parte superior de sus bikinis en la playa de la parada 1 de la Mansa”, describió el diario.
El País asegura que “lo de este fin de semana fue, aparentemente, espontáneo y contagioso”.
“Totalmente desinhibidas y sin molestarse por los comentarios o las penetrantes miradas de los hombres, dos mujeres practicaron topless en la céntrica playa ajenas al revuelo que generaban en el lugar entre los conductores y caminantes. Otras mujeres que se encontraban en esa playa, envalentonadas, las imitaron. Una de ellas estaba acompañada por sus hijos y se quitó la parte superior del bikini cuando se percató que el fotógrafo de El País apuntaba su cámara a las dos jóvenes pioneras”, describe el diario local.
El cronista del diario uruguayo encontró a otras dos chicas en topless, algo ocultas por la pasarela de madera entre las paradas 1 y 3 de la rambla. “¿Por qué hago topless? Es natural, te permite tener un color parejo en todo el cuerpo y después usar cualquier ropa liviana sin mostrar esas horribles marcas. Además lo hago porque me gusta. No tengo novio y mi familia vive en Montevideo. Sólo saben que trabajo durante todo el día. Si tuviera novio lo haría igual. Que se arregle él”, dijo Josefina.