"Las familias cambiaron por fuera pero no por dentro", resumió en contacto con el programa "Antes de Salir" la psicóloga Laura Gutman, una especialista en temas de maternidad, vínculos y crianza. Hay más familias ensambladas, uniparentales, hay uniones homosexuales, hay mujeres que deciden su maternidad después de los 40 y aunque exteriormente las cosas parece que han cambiado demasiado, para la especialista lo que vivieron nuestros padres y nosotros no es muy distinto.
"Las familias cambiaron por fuera pero no por dentro"
La psicóloga Laura Gutman, gurú en temas de crianza, dijo en contacto con El Tres que "los niños siguen sufriendo el desamparo y la falta de disponibilidad para criarse desde el amor". El sábado dará una formación presencial en Rosario sobre la metodología de la biografía humana
"Con los años no han cambiado mucho las formas de crianza. O al menos no se ven cambios sustanciales. Podemos imaginar que el nivel de represión y de autoritarismo es menor, que somos más libres, más abiertos o más tranquilos y por eso desde una mirada externa no vamos a notar la diferencia, pero en la trama oculta, emocional, interna de cada uno, los niños siguen sufriendo el desamparo, la falta de disponibilidad, de presencia y generosidad que necesitan para criarse desde el amor", explicó la psicóloga. El sábado estará en Rosario para impartir una conferencia presencial sobre la "biografía humana".
Con una veintena de libros escritos sobre infancia, maternidad, paternidad, violencia social y sobre la metodología de construcción de la “biografía humana” Gutman es hoy una suerte de gurú entre las mujeres y madres que practican la crianza con apego, defienden la lactancia a ultranza y sienten vital conectarse, tocarse y estar piel a piel con sus hijos desde el momento del nacimiento. A contramano de viejas teorías que veían en el exceso de hacer "upa" un riesgo de malcriar a los niños, las nuevas corrientes –como las que impulsa Gutman– recomiendan entregar el cuerpo a la etapa del niño y sobre todo reconocer ese niño interior que "si está hambriento emocionalmente" no podrá transitar la maternidad y la paternidad sin algunas sombras.
Para eso, la psicóloga recomienda la metodología de la construcción de "la biografía humana". "Es algo que construí en 35 años de trabajo. Es ante todo una modalidad terapéutica. A partir de una dificultad cualquiera que tenemos las personas para tratar de ver aquello que nos aconteció en la propia infancia y abordar nuestra realidad emocional a partir de lo ocurrido. Revisar un poquito qué nos pasó y que estamos haciendo hoy. De cómo hemos desarrollado mecanismos respecto al nivel de desamparo, aislamiento, abuso sufridos", dijo en contacto con El tres.
En este sentido, para Gutman "la maternidad y la paternidad son desafíos en la vida que nos ponen frente a un encuentro con los lugares más difíciles". "Cualquier mujer que ha devenido madre sabe que la etapa de encontrarse con ese niño nos pone de frente con nuestras propias limitaciones y obstáculos", expresó y agregó: "Por eso queremos buscar una solución o un alivio y es ahí donde cualquier sistema de indagación personal sirve para conocernos mas y mejor y para generar preguntas que amplíen".
En tanto, consultada sobre el cambio de modelo de familia sostuvo que las modificaciones fueron más que nada externas pero no tanto internas. "Las cosas han cambiado un poco pero para las experiencias infantiles no han cambiado demasiado en términos emocionales", dijo y añadió: "Los niños necesitan adultos disponibles y conscientes de sí mismos para poder conectarse desde el momento del nacimiento".
Aunque viaja por el mundo impartiendo clases y conferencias multitudinarias sobre la maternidad, reniega de las enseñanzas y aclara que lo que menos le gusta es decir: "Hay que hacer". Sin embargo, señala que el mejor consejo que da a los profesionales que la consultan es "acompañar a un individuo adulto en el proceso de autodescubrimiento". "Lo bueno es indicar caminos para que cada individuo adulto decida hacer un autoconocimiento, buscar dentro de sí, y ver qué está dispuesto a hacer con eso que le ha sucedido", expresó.
Sobre el vínculo y la conexión con los niños opinó que cuando nacen los niños aparecen los agujeros emocionales y las sombras tanto de la mamá como del papá. "Nos parecen extraterrestres, sentimos que la demanda es exagerada, es insaciable y es ahí cuando nos conectamos con la dificultad que tenemos organizada en nuestra primera infancia. Si tenemos hambre emocional, hambre de cuidado, el niño nos pide y sentimos que es demasiado, que no es así y que le tenemos que poner un límite para satisfacer nuestras propias necesidades", explicó. Por eso, para Gutman el nivel de demanda del niño va de la mano del altruismo que requiere la crianza y el maternaje. "El niño es dependiente es necesitado, hay que darle a cambio de nada. La maternidad es una de las funciones altruistas por definición", concluyó.