Además, señaló que también hay que echar un ojo al estado de los disyuntores para descartar la electrificación de las paredes, que húmedas, son excelentes transmisoras de la electricidad. Entre otros cuidados, Saruá apuntó a “controlar la humedad en los techos ya que la acumulación de agua puede provocar desprendimientos”.
También, hay que mirar hacia fuera de casa y controlar la situación en la calle. En relación a esto, el arquitecto manifestó: “Hay que verificar los desagües pluviales y esa tarea es de la ciudadanía. Por eso es necesario cuidar los desagües evitando arrojar residuos ya que son éstos los que tapan la salida del agua, ocasionando la acumulación”.
Otra de las cuestiones a las que se refirió el presidente del Colegio de Arquitectos tiene que ver con las modificaciones que los constructores deberán plantearse de ahora en más, teniendo en cuenta las variaciones climáticas. “Habrá que repensar como hacer techos, las pendientes, los niveles de los techos ante tanta agua que deberán soportar, los conductos de ventilación y la altura de las construcciones para que no ingrese el agua del exterior”, concluyó.