La estación de servicios de la ciudad de Esperanza cuyas cámaras de seguridad resultaron claves en la búsqueda de la adolescente Agustina Imvinkelried (17), asesinada el domingo 13 de enero a la salida de un boliche, levantó este miércoles la sanción disciplinaria para el empleado que entregó las grabaciones a familiares de la chica e investigadores.

El trabajador del playón había sido suspendido sin goce de sueldo "por no cumplir el procedimiento interno de la compañía", que consiste en dar aviso a sus superiores antes de entregar el material fílmico a la Policía y a allegados de la víctima.

Tras una reunión realizada en el Ministerio de Trabajo de Santa Fe, de la que también participó la Defensoría del Pueblo, la firma Azul Combustibles decidió levantar la suspensión del playero Ezequiel Schaab y reconoció como "errónea" la decisión.

A la vez, la sociedad que explota la estación Shell ubicada en la ruta provincial 6 de Esperanza solicitó "disculpas al trabajador y a la sociedad de la ciudad de Esperanza" por el "malestar que nunca quiso provocar", según el acta oficial.

Luego de la mediación de la cartera de Trabajo santafesina, la compañía se comprometió a "abonar los días caídos" al playero que colaboró con la investigación.

“De buena fe”

"Atento al contexto en que se cumplió la conducta del trabajador, el cual no posee antecedentes disciplinarios, ni existe cuestionamiento alguno respecto del proceder del mismo como empleado y a sus prestaciones, la empresa en demostración de buena fe y responsabilidad empresaria asume que la decisión adoptada ha sido errónea", señala el acta firmada.

La sanción, conocida el viernes pasado, generó malestar en la comunidad de dicha ciudad santafesina.

A través de un comunicado difundido el último sábado, Azul Combustibles había repudiado el femicidio, brindado su solidaridad con la familia Invinkelried y explicado que si bien no ponía "en duda su buena fe (del playero) al accionar rápidamente en proporcionar los videos", igualmente le cabía una sanción porque "lo hizo sin cumplir el procedimiento interno de la compañía".

 

Las imágenes que entregó Schaab permitieron a los investigadores reconstruir el recorrido que hizo la Agustina al salir del boliche "Teos" aquella madrugada.

La adolescente fue hallada asesinada a golpes al día siguiente y el principal sospechoso del crimen, el empleado municipal Pablo Trionfini (39), se suicidó ese mismo lunes cuando la policía llegó a su domicilio.