Rosario era un distrito clave en esta elección en la estrategia de ambos frentes. No tanto por lo que podía pasar con la intendencia (la reelección de Miguel Lifschitz estaba cantada) sino por la diferencia que el Socialismo pudiera lograr y arrastrar en la puja por el poder en la provincia. Y el objetivo estuvo más que cumplido: el Frente Progresista le sacó 27 puntos de ventaja al Frente para la Victoria, en una elección, acorde con lo que ocurrió en la provincia, histórica.
El festejo en el Patio de la Madera, el bunker de socialistas, radicales frentistas y el ARI, se instaló pasadas las 21. Y una hora y media después, el propio Lifschitz confirmó esa algarabía. “Gracias Rosario”, gritó para abrir la jornada de festejos. “Con su voto nos han dado la oportunidad de seguir gobernando la ciudad de Rosario pero también un fuerte impulso a Hermes Binner para llegar a la gobernación de Santa Fe”, aseguró.
Además, el intendente, casi como una revancha de quienes plantearon la existencia de dos ciudades, una de ellas marcada por la necesidad, claro, aseguró que en esta elección lo apoyaron “los vecinos del centro y de los barrios, una sola ciudad para apoyar al Frente Progresista”.
De cara a una segunda gestión, Lisfchitz dijo a Canal 3 que mantendría el rumbo pero que habría cambios porque, por ejemplo, el secretario de Gobierno Juan Carlos Zabalza fue electo senador departamental y algunos de sus funcionarios formarán parte “de los equipos de Hermes Binner en la provincia, pero no va a haber cambio de orientación”.
A pesar que desde el Frente para la Victoria negó en una primera instancia la diferencia que planteó el concejal reelecto Miguel Zamarini (fue el primero en hablar de 27 puntos) y prefirió esperar la evolución de los datos oficiales, sobre la noche el resultado era contundente. Pasadas las 23.30 y con el 90 por ciento de las mesas Lifschitz obtenía esa diferencia sobre Héctor Cavallero. Y ese resultado se ratificó esta madrugada con el 99,31 por ciento de las mesas: 57,10 a 30,60.
Por eso, el ex intendente reconoció la derrota y señaló: “Asumimos la responsabilidad de que uno de cada tres rosarinos nos votó” por lo que “a partir de mañana vamos asumir la representación” de esa porción de la ciudadanía.
Por su parte, el radicalismo realizó una muy pobre elección con apenas el 1,88 por ciento de la mano de Federico Steiger, quien lamentó haber sido víctima de "una fuerte polarización". Fue entonces el voto en blanco la tercera fuerza con el 5,2 por ciento de los votos.
La primera versión
El primero en arrojar un número fue el Socialismo: el candidato a concejal del Frente Progresista Miguel Zamarini aseguró cerca de las 19.30 que esa fuerza le sacaría al Frente Progresista una “diferencia de 27 puntos en Rosario”.
El actual presidente del Palacio Vasallo que va por su reelección dijo que en la ciudad “estamos muy bien y la elección de Binner es excelente”. Y agregó: “Me atrevo a pensar en una diferencia de entre 27 y 30 puntos”.
Además, en diálogo con Canal 3 especuló con que esa tendencia en la ciudad se mantendría tanto para gobernador como para intendente y concejales. “Puede haber algunos cortes pero la elección en Rosario fue muy contundente.
Por su parte, el concejal del Frente para la Victoria, Osvaldo Miatello, negó ese escenario y aseguró que “esos son datos temerarios que no coinciden en absoluto con nuestros datos”. "No queremos entrar en esta variante de tratar de instalar el triunfo de un candidato que luego la realidad ha desmentido categóricamente”, agregó para salir a decir que hablará de datos que “cuando la ley nos lo permita”.